Alaban a China por participación en diálogo climático

Un cambio radical causado quizás por los efectos de las emisiones de carbono en sus ciudades falta de recursos ácueos y terrenos bajos propensos a inundaciones.

El senador estadounidense John Kerry recuerda sus reuniones con los chinos durante los primeros días de las negociaciones para un acuerdo sobre el control de los gases de invernadero, señalados como causales del cambio climático, en la década de 1990.

“Generalmente, solamente nos la pasábamos mirándonos”.

“Ellos simplemente no querían enterarse de nada. Consideraban estos esfuerzos como una conspiración occidental para impedir su crecimiento”, dijo Kerry en una conferencia de prensa telefónica la semana pasada.

Eso cambió hace un año, cuando China accedió a que los países en desarrollo ayuden a controlar las emisiones de carbono, en tanto los ricos países industrializados les dan las tecnologías y apoyo financiero necesarios.

“Ahora hay una transformación en China que abre muchas posibilidades”, dijo Kerry, posible futuro presidente de la poderosa Comisión de Relaciones Exteriores, la cual supervisa las cuestiones climáticas internacionales.

Sin embargo, a China le queda mucho por hacer.

El país depende del carbón para cubrir el 70% de sus necesidades energéticas y planea construir más de 500 plantas de energía alimentadas de esa forma. Su capital se encuentra tan contaminada que tuvo que detener buena parte de su actividad industrial y detener la circulación de automóviles para que pudieran realizarse las Olimpiadas.

El año pasado, China superó a Estados Unidos, colocándose como el primer emisor mundial de gases de invernadero, de acuerdo con la Agencia de Evaluación del Medio Ambiente de Holanda, siendo responsable de las dos terceras partes de las emisiones de carbono durante el 2007.

Sin embargo, los chinos emiten apenas una cuarta parte de las emisiones de carbono per cápita que los estadounidenses.

China insiste en que no sacrificará su desarrollo para convertirse en una economía menos dependiente del carbón.

“En este mundo, hay personas que viven en la mayor pobreza. Para ellos, el sobrevivir es una prioridad”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores Yang Jiechi, en declaraciones emitidas el martes en Hong Kong.

Sin embargo, el compromiso chino del año pasado rompió el añejo empantanamiento del diálogo entre los países industrializados y las naciones en desarrollo sobre una responsabilidad que hasta entonces solamente era asumida por los países en desarrollo.

“Ese fue un gran avance”, dijo Li Yan, del grupo ecologista. “Ahora, el reto no es decir cuál es el siguiente paso, sino cómo ejecutar” políticas con ayuda financiera occidental.