Bolsas de plástico y el desdén de las empresas por el cuidado del planeta

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Por CARL BIALIK. Las bolsas de plástico que los clientes usan para llevar a su casa los productos que compran en el supermercado se han convertido en un campo de batalla medioambiental y las estadísticas representan un arma clave en el enfrentamiento.

Ciudades alrededor del mundo han emprendido campañas para reducir el uso de las bolsas debido a su impacto ambiental.
En Estados Unidos, algunas incluso las prohíben. A su vez, los fabricantes se han batido a duelo con los ecologistas y los fabricantes de bolsas reutilizables.

Los fabricantes de bolsas reutilizables, hechas de lona resistente o de plástico reciclado para que duren por años, afirman que las bolsas desechables representan una gran carga para el medio ambiente y reducen los combustibles fósiles.

Los fabricantes de estas bolsas responden que una gran proporción de sus productos son reutilizados o reciclados, y que las bolsas reutilizables deben ser lavadas, lo que desacredita su defensa ecológica.

Hay poca información disponible sobre la proporción de bolsas plásticas que son reutilizadas o recicladas, o de cuántas veces una bolsa reutilizable tiene que ir y volver de la tienda para considerar que ha ganado el estatus de aporte neto al medio ambiente. Y algunos de los números citados en el debate se derivan de estudios financiados por las partes interesadas en la disputa.

Para apoyar la afirmación de que la mayoría de las bolsas de plástico provistas por las tiendas son reutilizadas, los fabricantes citan un estudio financiado en  por el Consejo de Química de Estados Unidos, un grupo formado por empresas químicas que incluye a los fabricantes de bolsas de plástico. El estudio halló que 92% de los entrevistados contestó que ellos mismos o alguien en su hogar reutilizaban las bolsas de plástico. Sin embargo, la encuesta no distinguió entre la gente que vuelve a usar una bolsa de plástico una vez al año y aquellos que reutilizan todas las bolsas.

La respuesta importa porque las bolsas que reciben un segundo o tercer uso, por ejemplo como bolsas para la basura, no representan una carga tan grande para el medio ambiente. Joseph Greene, ingeniero químico de la Universidad Estatal de California, calcula que las bolsas reutilizables deben ser usadas nueve veces antes de comenzar a acumular ahorros medioambientales, en comparación con las bolsas de plástico que no vuelven a usarse.

Cabe señalar que Greene realizó el cálculo como consultor contratado para un informe encargado por el fabricante de bolsas reutilizables ChicoBag Co., una empresa con sede en Chico, California. Antes, Greene ha sido consultor de fabricantes de bolsas de plástico.

La comparación matemática entre las bolsas de plástico y las reutilizables cambia si las de plástico vuelven a usarse 40% de las veces. Esa es la cifra promedio que ofrecieron unos 1.000 consumidores del Reino Unido, en una encuesta. Entonces, las bolsas reutilizables deben ser usadas un mínimo de 13 veces para que medioambientalmente valga la pena, en comparación con las bolsas de plástico, según Greene. Su informe no tiene en cuenta el costo ambiental del lavado de bolsas reutilizables.

Hace unos meses, tres fabricantes de bolsas plásticas demandaron a ChicoBag, acusándola de incluir estadísticas engañosas en sus materiales promocionales. Hace unos días, uno de los demandantes, Hilex Poly Co., de Carolina del Sur, acordó con ChicoBag un pago cuya cifra no fue revelada y ambas partes convinieron en cambiar las estadísticas que citaban y en cómo lo harían. Como parte del trato, ChicoBag también accedió a informar a los visitantes de su sitio web que las bolsas debían ser lavadas cuando estuvieran sucias, mientras que Hilex acordó proporcionar un mayor contexto a los números que anunciaba. Así, las otras demandas contra ChicoBag fueron retiradas.

En un momento dado, ChicoBag señalaba en su sitio web la estimación de que sus bolsas comenzaban a proteger el medioambiente una vez que eran utilizadas 11 veces. La empresa atribuyó esa información al sitio web de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, la EPA bajó la página con esos números de su sitio web luego de que la oficina regional de la agencia en New England llevara a cabo “una evaluación periódica de los contenidos para verificar su precisión”, según la portavoz de EPA. El fundador de ChicoBag, Andy Keller, señaló que el informe de Greene avalaba sus números.

Otra cifra en disputa tiene que ver con la tasa en que las bolsas recicladas. La razón principal de las discrepancias es que tipos similares de plástico se reciclan juntos. Aunque la cantidad total de plástico reciclado es medido, la EPA no distingue entre bolsas y otros tipos de envolturas de plástico.

ChicoBag había declarado en su sitio web que 1% de las bolsas de plástico son recicladas. Tales datos correspondían a un informe de  la EPA, cuyas estadísticas ya no separan las bolsas de plástico de materiales plásticos similares. Esa categoría de envases se reciclan a una tasa de 9,4%, según una portavoz de la EPA. Hilex, el demandante que llegó a un acuerdo con ChicoBag, calcula una tasa de 11,8% tras la eliminación de algunos tipos de material plástico que dice que no son reciclables.

Una portavoz de la EPA afirma que el cálculo de la tasa de reciclaje de bolsas de plástico plantea retos importantes: “A diferencia de las botellas y las latas, las bolsas son recogidas para su reciclaje con otros productos similares”, incluidas las fundas para los periódicos y las bolsas de tintorerías.

Keller, el fundador de ChicoBag, cree “que una cifra precisa es importante”. “Mientras tanto, discutimos sobre 1% o 12%. Ambos números son anémicos”, añade.

The Wall Street Journal Americas