Cómo puede una pequeña empresa ser amigable con el medio ambiente

Aquí, una serie de tips que no sólo permitirán a una empresa de menor tamaño ser amable en términos ambientales, sino también ahorrar en gastos operacionales.

¿Puede una pequeña empresa ser amable con el medio ambiente? A simple vista la pregunta quizás es compleja, considerando que las Pyme no tienen los recursos que las grandes corporaciones destinan a un desarrollo sustentable. Sin embargo, las respuestas que se abren son más simples de lo que parecen y están más ligadas a buenas costumbres y a un buen diseño de responsabilidad social empresarial (RSE) que a una inversión cuantiosa.

Por ejemplo, en general, las iniciativas ambientales puntuales generan más bien ahorro y beneficios que deben ser evaluados con una visión de largo plazo y con una gestión responsable.
Con lo anterior aludimos a opciones de reciclaje de residuos, eficiencia energética, cuidado del agua o medidas de edificación eficientes. Dichas acciones derivan en ahorros y retornos económicos en el largo plazo, aunque conlleven inversiones mayores al inicio. Esta mirada, que muchas veces les cuesta (asumir) a las empresas nacionales, tiene que ver con costumbres culturales cortoplacistas.

Es más, sin esa mirada de sustentabilidad estratégica y de largo aliento, las pequeñas compañías morirán prontamente, ya sea por presiones del mercado, por la sobreexplotación de los recursos que necesita para operar, por presiones de los grupos de interés, sean estos internos o externos, o por regulaciones para las cuales no se estaba preparado.

Consejos para tener una PYME ecologica

Existen varias áreas en las que una empresa puede ser amable con el entorno. Una de ellas, es la energía, sobre todo en estos tiempos de estrechez y mayores costos del insumo. Recomendamos utilizar ampolletas de larga vida útil y bajo consumo, junto con cuidar el uso del aire acondicionado y calefacción y configurar los monitores de los computadores para que adopten automáticamente el estado de ahorro de energía cuando no se esté ocupando.

En cuanto al uso del agua, se apunta a la asociatividad, ya que se puede incorporar una dinámica estratégica e integrada de gestión del recurso hídrico, considerando a los otros actores de la cuenca desde donde se capta el agua para los procesos. Se propone -si hay jardines- plantar especies autóctonas, que requieren menos cantidad del vital elemento. Asimismo, se ahorra utilizando inodoros con sistema de doble descarga. Otro modo simple de ser eficiente en términos energéticos, es si se toma café o té varias veces en la jornada, hay que calentar agua sólo en la mañana y guardarla inmediatamente en un termo.

Otra área es el reciclaje, que se puede efectuar a través de la reutilización interna o por la venta de residuos como materias primas para otras empresas. Se sugiere sólo imprimir cuando sea estrictamente necesario, que se haga en ambas caras de la hoja y que, en vez de botar papeles a la basura, estos sean donados a instituciones que se financian con este insumo, además de cartones y plásticos.

También es posible reciclar los cartuchos de tinta de impresoras y fotocopiadoras. Se sugiere, de igual modo, contar con programas de E-Waste que permiten recuperar parte de de la basura electrónica, como monitores y otros artefactos que contienen elementos altamente peligrosos.