Más de mil millones de personas pobres y vulnerables viven en las zonas áridas del planeta. Según datos de Naciones Unidas, en estas zonas la pertinaz presión causada por la sequía, el hambre y el agravamiento de la pobreza amenaza con desencadenar tensiones sociales, que a su vez pueden dar lugar a fenómenos de migración involuntaria, desintegración de comunidades, inestabilidad política y conflictos armados.
Casi las tres cuartas partes de las zonas de pastoreo muestran ya síntomas de desertificación, durante los últimos 40 años casi un tercio de las tierras cultivables del mundo han dejado de ser productivas. En muchos casos han quedado incluso abandonadas. La vulnerabilidad humana, ecológica y social van unidas con singular intensidad y simetría en las zonas áridas del planeta, y el cambio climático no hará más que agudizar todas esas presiones.

En 1995, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 17 de junio Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
Desde entonces, se invitó a todos los Estados a que dedicaran este día para sensibilizar a la opinión pública respecto de la necesidad de cooperar en el plano internacional para luchar contra la desertificación y los efectos de la sequía.
PRINCIPALES AMENAZAS
Procesos naturales como los desprendimientos de tierra o la erosión del suelo juegan un importante papel en la pérdida de suelo y en la disminución de la biodiversidad, pero, sin embargo, la actividad humana es una amenaza mucho mayor.
El uso insostenible del suelo, las prácticas inapropiadas de cultivo o pastoreo que producen desprendimientos de tierra, erosión, contaminación y la pérdida de materia orgánica y la obstrucción del curso natural de los flujos del agua por desarrollos industriales o urbanísticos son algunos ejemplos.
Según datos de la ONU, la biodiversidad del suelo “es grande y variada”, hasta el punto de que, en algunos casos, se pueden concentrar hasta cinco toneladas de vida animal en una hectárea de suelo.
Sólo una cucharilla de tierra puede llegar a contener más de 6.000 especies diferentes y más de un billón de bacterias.
Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía
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