Esta es la noticia mas importante de este principio de año y nadie habla de ello

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Tras un año que ha roto todo los esquemas, que ha batido todos los récords, que ha superado cualquier previsión; tras miles de artículos publicados en miles de medios cada mes alertando del drama; tras tres años superando el mismo hito, esta noticia, tristemente, no es novedad. Pero sí que es la imagen de uno de los peligros más grandes que afronta la humanidad, pese a que algunos líderes mundiales le den la espalda.

La NASA, la NOAA y la OMM han confirmado que 2016 ha sido el año más caluroso desde 1880. El año pasado la temperatura global se situó 1,1 grados centígrados por encima de la que había en la era preindustrial. 2016, además, fue 0,07 grados más caliente que 2015, cuyas altas temperaturas ya fueron un motivo de alarma mundial.

El cambio climático, fenómeno desprendido de las consecuencias de los gases de efecto invernadero que provoca el proceso natural de las elevadas temperaturas, se convirtió en el “principal problema de este siglo”, según anunció el Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el Acuerdo de París. El calentamiento de la masa oceánica está provocando estragos a nivel global, se reducen los hielos del Ártico afectando a varios ecosistemas y dañando los hábitat de especies que podrían desaparecer pronto.

Drama confirmado

Para determinar estos registros, la OMM compila datos de la NASA, la Agencia Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de Estados Unidos, el instituto meteorológico de Gran Bretaña, el Centro Europeo sobre Predicciones Meteorológicas y el Servicio de Cambio Climático Copérnico.

Asimismo, la temperatura el año pasado fue aproximadamente 0,83 grados centígrados por encima de la media de 14 grados registrados por la OMM en el periodo 1961-1990, según explicó la entidad en un comunicado.

Los indicadores a largo plazo del cambio climático provocado por los humanos alcanzó máximos en 2016. Las concentraciones de dióxido de carbono y de metano también lograron nuevos récords y, además, también hemos roto los récords mínimos de hielo en el Ártico y en la Antártida.

New York Times