Este gadget carga la batería del móvil con el calor de la cocina

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Para nosotros, cargar el teléfono móvil es un gesto cotidiano que no tiene ninguna complicación: lo único que tenemos que hacer es enchufar el terminal a la corriente. Sin embargo, para otras personas no es algo tan sencillo, especialmente en las zonas desfavorecidas, donde buena parte de la población no tiene electricidad.

Kenia es un ejemplo de esta situación. El 80% de los habitantes de este país tiene smartphone, pero solo el 20% tiene acceso a la corriente eléctrica, por lo que son muchas las personas que tienen dificultades a la hora de cargar la batería de su dispositivo. La única alternativa para muchos usuarios consiste en caminar largas distancias para utilizar estaciones de carga de pago.

JikoPower, una startup de la Universidad de Washington (Estados Unidos), ha querido ayudar a resolver este problema con un aparato que aprovecha el calor de la cocina para generar energía. El dispositivo, que se llama The JikoPower Spark, hace uso del calor que se desperdicia en las estufas y las cocinas para transformarlo en energía con la que cargar los teléfonos móviles, luces LED y otros aparatos electrónicos pequeños.

Se trata de un generador termoeléctrico fabricado de una aleación de aluminio de grado aeronáutico, que incorpora un módulo plano que tiene capacidad de producir electricidad cuando hay una diferencia significativa de temperatura entre sus dos lados. Cuenta con una potencia de salida de 2 – 5 vatios y soporta hasta 600 ºC.

Su funcionamiento es muy sencillo: se pone en contacto con el fuego la pieza metálica plana que sobresale en uno de los lados del Spark. A medida que va cogiendo temperatura, el calor se desplaza hacia la parte de abajo del módulo. Éste cuenta con un depósito de agua en la parte superior, de manera que el contraste de temperatura genera la electricidad. El dispositivo integra un puerto USB para conectar el cable del teléfono móvil y cargar la batería con la energía cosechada.

El prototipo ha sido probado recientemente en Kenia y Uganda, demostrando que puede cargar diversos modelos de smartphone en un plazo máximo de dos horas. El fabricante asegura que la versión comercial será el doble de rápida.