Generando energía mientras rezas

Millones de turistas anualmente y habitantes locales descienden a los templos del Tibet y giran las “ruedas de oración” dentro de los templos. Taikkun Yang Li el diseñador del “Prayer Wheel Energy Generator” ha encontrado una manera de convertir esa energia cinética proporcionada por el movimiento rotatorio de las ruedas de oración en energia electrica al colocar pequeños generadores en cada rueda y asi reducir la huella de carbon en uno de los lugares mas hermosos y menos contaminados del mundo.

Por el momento es solo una idea pero no deja de ser muy prometedora.

Según la cosmogonía tántrica, antes de que el universo comenzara a existir reinaba el puro caos (no había formas). Este caos se denomina Purusha y está representado en las thangkas bajo la figura del círculo (la forma más dinámica). La aparición de un cuadrado en el mandala –por lo general en combinación con el círculo– representa el origen de todo y la creación de un mundo con formas. Este diagrama básico, que se remonta muchos milenios en el pasado del hinduismo védico, pretende explicar las leyes elementales del universo y fue tomado al pie de la letra por el budismo tibetano. Su lógica intrínseca conduce a la idea de la inmortalidad: aun cuando el alma vuelva a reencarnar, existirá fundida en el todo o en la nada, que es lo mismo. Esa misma idea del tiempo circular, tan abstracta y tan sencilla a la vez, es la que subraya a diario la gente en las calles del Tíbet, donde hacen girar una especie de ruedita cilíndrica clavada en un palito mientras están, por ejemplo, sentados en una plaza, ya sea meditabundos o conversando alegremente con los demás. Cada tanto hacen girar varias veces sobre su eje este objeto sagrado que en su interior tiene enrollado un mantra escrito en papel de pulpa de arroz. La rueda de oración debe girar siempre en el sentido de las agujas del reloj, igual que los peregrinos alrededor de los templos y las stupas. Es la simbólica “rueda de la vida y la muerte”, un ritual eterno y prefijado que comienza donde termina y hace cotidiano y palpable para el ser humano local un proverbio tibetano que reza: “Mañana o la próxima vida, nunca se sabe qué llegará primero”.

Kinetic Prayer Wheels Transform Prayers Into Energy