Junto con nuestro pescado y mariscos favoritos, también comemos plásticos

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Un informe elaborado por Greenpeace titulado “Plásticos en el pescado y el marisco”, recoge la literatura científica y los informes técnicos más recientes sobre la presencia y contaminación del medio marino con microplásticos. El informe se centra sobre todo en el pescado y marisco contaminado con partículas de plástico, así como los posibles efectos para la salud humana por su consumo.

En el informe se apunta que no se conoce exactamente la cantidad de residuos plásticos presentes en los mares, pero un modelo teórico cuantitativo determina que la cifra puede rondar los 5’25 millones de fragmentos plásticos, lo que supone que en los mares están flotando más de 268.000 toneladas de residuos plásticos. Esta cifra no incluye el plástico que podría alojarse en el fondo de los mares, por lo que podría ser mucho mayor. Lo cierto es que se han realizado varios estudios y cada uno arroja cifras diferentes, pero en todos existe un denominador común, la cantidad de plástico presente en los mares es muy elevada.

Este material no se degrada con facilidad, además no tiene problemas para poder dispersarse, así que se puede encontrar en cualquier lugar. Desde hace décadas se advierte sobre los efectos de estos residuos en el ecosistema marino, pero ahora el foco de atención se centra en los microplásticos, partículas cuyo tamaño es inferior a cinco milímetros de diámetro y con distintas formas, dependiendo del tipo de material.

Greenpeace explica en su informe que muchos artículos de plástico se crean para un sólo uso, lo que provoca que se generen cantidades muy elevadas de residuos, una parte termina en las plantas de reciclado, en los vertederos o son incinerados, pero otra parte termina irremediablemente en los mares a través de los sistemas de drenaje de aguas de las zonas urbanas, por el agua que fluye en la superficie y arrastra los materiales, a través de un proceso de lixiviado, por vertidos accidentales y muchos otros canales de acceso.

Los microplásticos pueden terminar siendo ingeridos por la fauna marina, además pueden liberar contaminantes tóxicos que se han “pegado” a ellos, pueden filtrar sustancias químicas presentes en su composición al organismo de los peces y mariscos con los que se abastece la humanidad, etc. En el informe de Greenpeace se recogen varios estudios científicos en los que se ha determinado el porcentaje de microplásticos presente en las especies comerciales, un ejemplo es un estudio portugués realizado el año pasado en el que analizaron 263 pescados de 26 especies comerciales, y se encontró que un 19’8% del pescado contenía microplásticos.

Alimentos marinos contaminados con partículas de plástico

Hay muchos estudios que muestran que el pescado y el marisco contienen estas partículas de plástico que pueden ser primarias o secundarias, las primarias proceden de materiales plásticos que se han fabricado originalmente para que sean de un tamaño de entre 0,1 y 5.000 micras. Las secundarias son resultantes de la fragmentación del plástico y se denominan nanoplásticos, elementos que pueden tener su origen en los materiales de ingeniería con un tamaño que varía entre 0,001 y 0,1 micras.

Es inevitable que estos materiales accedan a la cadena trófica y terminen acumulándose en el organismo de diferentes especies que a su vez sirven de alimento al ser humano. ¿Qué consecuencias tiene el consumo de microplásticos en los seres humanos? Greenpeace comenta que la cantidad de este material que llega al ser humano varía significativamente entre individuos, lo que complica poder cuantificar la exposición. Por otro lado, es complicado evaluar el riesgo que suponen estos microplásticos para la salud humana, ya que apenas hay datos y conocimientos científicos.

Según un informe del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), estos materiales presentes en el pescado y el marisco no suponen un riesgo para la salud humana, pero también se explica que existe un gran desconocimiento del tema, por lo que no comprendemos cómo se puede aseverar que no existe riesgo para la salud. Parece evidente que antes de emitir un juicio se ha de investigar en profundidad sobre el tema.

GreenPeace