Jupiter, el león mas famoso y querido de Colombia

Júpiter, el León, es hoy el animal más famoso de Colombia, después de que un video suyo donde se mostraba enfermo y casi al borde de la muerte se volvió viral en redes sociales y despertó el interés de un país entero.

Pero mucho antes de alcanzar la fama y de inspirar una cruzada nacional por su recuperación, este felino ya era el centro de la vida de su cuidadora, Ana Julia Torres, quien ha estado a su lado por 18 años, construyendo una historia juntos que estuvo a punto de tener un trágico final.

Ana Julia y Júpiter se juntaron por primera en 1999 vez cuando el León tenía solo tres meses de nacido. Él para ese entonces, ya había demostrado ser un animal cuyas garras estarían aferradas a la vida, pasando su primera gran prueba, que fue nacer. Su madre era una leona de circo que horas antes de dar a luz a Júpiter había parido a su primer cachorro muerto. De urgencia y con la madre a punto de morir, los veterinarios que la atendieron le practicaron una cesárea de la que lograron sacar con vida al león, aunque su progenitora no contó con la misma suerte y falleció días después.

Tres meses duró Júpiter en ese circo antes de que Ana Julia lo rescatara y se lo llevara a su refugio de animales, Villa Lorena, un amplio terreno al oriente de Cali, muy cerca al río Cauca, donde la ambientalista tenía animales silvestres y domésticos, todos abandonados, donados o rescatados después de sufrir maltrato. Allí los atendía y les daba un nuevo hogar, corriendo ella con todos los gastos de su mantenimiento.

Allí vivió Júpiter 18 años junto a su cuidadora, y en ese tiempo tuvo que librar también batallas para mantenerse con vida. La más grave vino tres años después de estar bajo los cuidados de Ana Julia, quien mientras este fue cachorro lo llevaba para todas partes como si se tratara de un perro o un bebé. Ella lo montaba al carro, lo paseaba por Cali, y convivía con él en su residencia. Pero Júpiter creció y ya no podía darse esos lujos así que debió pasar más tiempo en su jaula del refugio, lo que deprimió profundamente al animal y le causó una diarrea crónica que lo puso muy enfermo.

Delio Orjuela, veterinario de cabecera de Júpiter, no encontraba nada anormal en el animal, pero la diarrea seguía y el león empeoraba. Ana Julia duró tres días y tres noches a su lado, durmiendo con él en la jaula mientras que mejoraba.

Desde ahí tomó la manía de hacerse el muerto y darle varios sustos a Ana Julia y Delio, pero la gran prueba llegaría el año pasado cuando el Dagma, autoridad ambiental de Cali, decidió que el refugio Villa Lorena no era un lugar apto para tener fauna silvestre.

La decisión fue por demás polémica. Villa Lorena existe desde 1992 y en el transcurso de casi 30 años ha albergado cientos de animales maltratados o abandonados. En ese tiempo ha crecido, llegando a contar con un espacio de 25 mil metros cuadrados donde, dando refugio a 1.200 animales silvestres y domésticos.

Tanto ha sido el buen trabajo de Ana Julia al frente del refugio Villa Lorena, que ha recibido condecoraciones de ONG’s ambientalistas y animalistas, fundaciones especializadas en el cuidado animal, de la Corporación Autónoma Regional del Valle (CVC) y del propio Dagma que finalmente decidió cerrarlo.

A Júpiter lo trasladaron a Montería (Córdoba), a un zoológico que poco tiempo después dejó de funcionar, quitándole al animal atención veterinaria y confinándolo a una jaula mucho más pequeña que donde habitaba en Villa Lorena.

Ana Julia por su parte duró un año con cuadros depresivos, cargando con la tristeza de perder a sus animales, en especial a su León. Un día cuenta que entró una ansiedad muy grande y decidió viajar a Montería (Córdoba) a visitar a Júpiter, pero la sorpresa fue desagradable.

El león estaba en condiciones deplorables, pesando tan solo 90 kilos de los 300 que tenía cuando se lo llevaron de Cali, con niveles alarmantes de hemoglobina -2.7 cuando lo normal es por encima de 10- y un hematocito de 9 cuando debería estar por encima de 35. Conclusión, Júpiter tenía agua en vez de sangre y alto riesgo de padecer cáncer.

En ese estado se grabó el video que se volvió viral, despertando la atención del propio Gobierno nacional, que en cabeza del ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, habilitó un helicóptero de la fuerza aérea para trasladar el animal de vuelta a Cali y que fuera atendido por su veterinario de toda la vida.

En Cali Júpiter fue recibido con gran revuelo, conglomerando ciudadanos espontáneos que organizaron plantones, velatones y cadenas de oración en su honor. Desde entonces la salud del león ha sido tema de interés nacional.

Para fortuna de Ana Julia, Júpiter y de los colombianos que han seguido el caso, parece que el animal, tan luchador como ha sido toda su vida, está dando signos de mejoría.

Aunque aún no está descartado el diagnóstico de un posible cáncer, Júpiter ya come, camina con normalidad, y muestra un ánimo con claros signos de mejoría.

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