El gobierno indio negó hoy al grupo británico Vedanta Resources el permiso para llevar adelante un controvertido proyecto en una mina de bauxita en el este del país.
El proyecto por 1.700 millones de dólares implicaba serios daños a la naturaleza. Para la mina de bauxita, uno de los principales componentes en la producción de aluminio, la compañía preveía deforestar una zona selvática en las montañas de Niyamgiri habitada por aborígenes.
Un informe del gobierno concluyó que esto implicaría una importante agresión a la naturaleza de la región y amenazaría la subsistencia de la población indígena.
La defensora del medio ambiente Sunita Narain celebró la decisión del gobierno como “valiente e importante”.
Para el jefe de la organización de derechos humanos Survival International, Stephen Corry, “ha llegado a su fin la era en que los grupos mineros podían quitarse del camino a cualquiera sin rendir cuentas por ello”.
La lucha ha enfrentado a los 8.000 miembros de este pueblo indígena, casi todos analfabetos, con el poder de una empresa valorada en ocho millones de dólares y su fundador.
Los dongria kondh han organizado numerosas manifestaciones y, dos de sus líderes fueron secuestrados y apaleados antes de ser puestos en libertad.
Recientemente, un comité de expertos formado a instancias del ministro Ramesh recomendó que la mina no siguiera adelante y, estableció que Vedanta había actuado de forma ilegal y con “total desprecio hacia la ley”.
Victoria indígena de un pueblo de la India contra un gigante minero
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