No actuar contra el cambio climático es costoso

La grave crisis financiera mundial no sólo no debe usarse como argumento para no recortar las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que la protección del clima es además una forma de crear empleo, se señaló hoy en la XIV Conferencia del Clima de la Organización de las Naciones Unidas.

La preocupación por el clima, la naturaleza y las personas es una tarea “intemporal” y no debe depender de la coyuntura, dijo el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, afitrión del encuentro en la ciudad de Poznan.

El objetivo de los esfuerzos tiene que ser una convivencia del hombre y la naturaleza en interés mutuo. Como ningún país puede tomar en sus manos solo los problemas climáticos, hace falta “solidaridad global”, según Tusk.

Por su parte, el primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, defendió una transición rápida a una economía más “verde”. “No tenemos tiempo que perder”, destacó. “Estoy convencido de que la crisis financiera se superará. El cambio climático sólo empeorará si no actuamos”.

También destacó la responsabilidad histórica de los países desarrollados, que por tanto son los que deben mostrar el camino a seguir.

Con la mayor parte del mundo a la espera de que asuma como presidente de Estados Unidos Barack Obama para dar nuevos bríos a la política sobre el clima, no se esperan grandes avances en la conferencia de la ONU de dos semanas, en la que participan más de 10.000 expertos de 190 países.

Sin embargo, los gobiernos no cuentan con mucho tiempo, ya que según el calendario debe estar listo para la cumbre de diciembre de 2009 en Copenhague un nuevo acuerdo que establezca los recortes de emisiones tanto de los países ricos como de aquellos en desarrollo, como sucesor del Protocolo de Kioto.

En el Protocolo de Kioto, que vence en 2012, los países industrializados se comprometieron en 1997 a reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero más peligrosos en al menos un cinco por ciento para el año 2012 en relación con los niveles de 1990. Sin embargo, existe consenso en cuanto a la necesidad de adoptar medidas adicionales para frenar el calentamiento global.

“Retrasar la acción ahora hará aún más costosa nuestra acción futura”, dijo Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climáto. “El reloj está en marcha. El trabajo tiene que entrar en un engranaje mayor”.

El encuentro de Poznan se realiza bajo el lema: “Solidaridad para el clima” y es considerado un paso intermedio entre Bali (Indonesia), realizado hace un año, y Copenhague.

Tusk, Rasmussen y el presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, firmaron una declaración en la que piden no usar la actual crisis como excusa para no actuar ante el cambio climático.

El primer ministro polaco dio su apoyo al plan de la Unión Europea de recortar sus emisiones de gases de efecto invernadero un 20 por ciento hasta 2020 con respecto a los niveles de 1990. Pero Varsovia exige cambios en el aspecto del comercio de emisiones y amenaza con un veto si no se toman en cuenta sus deseos.

El bloque de 27 naciones está dividido ahora por la protesta de Italia y de naciones del antiguo bloque soviético, que afirman que los costos de la reducción son demasiado altos.

Después de las deliberaciones en el seno de diversos grupos de trabajo, la conferencia de Poznan continuará el 11 de diciembre con una reunión ministerial que será inaugurada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Según Tusk, no son posibles las “soluciones rápidas” en la protección ambiental. Es necesario escuchar los argumentos de todos los países, sólo así participarán todos en el proceso, también las naciones más pobres.