
Tras años denunciando la caza de ballenas interponiéndose entre los arpones y esta especie en peligro de extinción, Greenpeace considera histórica la decisión del Gobierno japonés de revisar la financiación de sus proyectos. Una de estas revisiones implica las subvenciones al programa “científico” que justifica la caza de ballenas en el Santuario de la Antártida, prohibida desde 1986.
El Comité de Revisión del Gasto Público ha recomendado que la Overseas Fisheries Cooperation Fund (OFCF) deje de financiar a partir de 2010 al Instituto de Investigación de Cetáceos (ICR, en sus siglas en inglés), centro que realiza el supuesto programa “científico” de caza de ballenas.
La OFCF asegura que necesita 70,4 billones de yenes (53,8 millones de euros) para varios programas que desarrollaría en 2010. Según la organización ecologista, es muy probable que uno de esos programas sea el dedicado a las ballenas. El Comité de Revisión y la oficina del Gabinete Ministerial de Japón decidirán si esos proyectos son actualmente “necesarios” o deberían ser eliminados. Si las ayudas para la caza de ballenas son revocadas es muy probable que la ICR detenga la caza de ballenas.
Greenpeace celebra el posible fin de la caza de ballenas
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