Protestas en contra de la destrucción de los bosques de Indonesia

La deforestación en la zona es una importante causa de cambio climático y está vinculada al mercado de biocombustibles y productos papeleros en Europa.

Un grupo de 50 activistas de Greenpeace de todo el mundo participaron en una acción contra la deforestación en Indonesia, en vísperas de la visita que el presidente Barack Obama hará a la región, en un momento en el que Estados Unidos bloquea el progreso de las negociaciones climáticas de la ONU que culminan el próximo mes de diciembre en Copenhague.

Los activistas se han encadenado a las excavadoras de la empresa APRIL (Asia Pacific Resources International Holding Limited), una de las mayores empresas productoras de pasta y papel de Indonesia (1), para intentar evitar la destrucción del bosque de turberas con objeto de plantar árboles aptos para la fabricación de papel.

También han desplegado una pancarta de 600 metros cuadrados en una zona forestal recientemente destruida en la que se leía “Obama, tú puedes parar esto”, reclamándole que se una a otros líderes mundiales para impedir una crisis climática y que detenga la deforestación, responsable de la emisión de la quinta parte de gases de efecto invernadero globales.

La acción ha tenido lugar en la península de Kampar, en la isla indonesia de Sumatra, donde Greenpeace ha establecido un “Campamento de Defensa del Clima”. La destrucción de bosques tropicales y turberas en Indonesia es origen de la emisión de enormes cantidades de CO2 lo que conduce a que Indonesia sea el tercer país emisor de gases de efecto invernadero después de China y de Estados Unidos.

Los activistas están construyendo diques a lo largo de los canales construidos por las compañías papeleras para preparar el terreno para plantaciones. De esta manera, se previene que los canales drenen el agua y se destruyan las turberas que son enormes almacenes de carbono. Sólo las turberas de esta región almacenan aproximadamente 2.000 millones de toneladas de carbono, que serían liberadas a la atmósfera si fueran destruidas.

Activistas españoles de Greenpeace denuncian la destrucción de los bosques de Indonesia