Pulmones verdes contra el cambio climático

Los bosques son pulmones del Planeta, una frase mil veces repetida, consabida cual expresión poética, o en el peor de los casos como consigna hueca, pero que encierra una verdad tan grande como la propia subsistencia de la humanidad.

¿Acaso en los momentos actuales cuando la fiebre del Planeta aumenta por nuestra gran culpa, existe algo más importante que aprender a vivir en armonía con la naturaleza para salvarnos?.

Un tema clave en el mantenimiento del equilibrio del clima es la preservación de los bosques, por esa razón en Bangkok, Tailandia, un mecanismo para la protección de los bosques llamado de The Forest Dialogue (TFD), que data de 2007, instó a los países industrializados a compromisos financieros más robustos para asegurar la conservación y sostenibilidad de la superficie vegetal del Planeta, y a las naciones con bosques tropicales para que esa ayuda llegue a las comunidades que dependen de ellos.

Son los bosques tropicales los más afectados por la deforestación; ellos guardan el 40 por ciento del CO2 del planeta y son esenciales en el mantenimiento de la estabilidad del clima.

Cuando son destruidos, el carbono prisionero en sus suelos por la descomposición de la materia orgánica, escapa a la atmósfera y la masa forestal pierde capacidad para almacenar el CO2 capturado de la misma.

Así comienza un círculo vicioso: la deforestación conlleva cambios en el ciclo hidrológico, lo que a su vez hace que la masa forestal pierda capacidad para regular el clima, lo cual agrava el cambio climático. Este genera fenómenos extremos y la proliferación de plagas que conducen a la deforestación.

THE FOREST DIALOGUE

La recomendación lanzada por TFD en Investing in REDD-plus, Reducing Emissions from Deforestation and forest Degradation (Reduciendo Emisiones por la Deforestación y Degradación de los Bosques), refleja un consenso entre hombres de negocios, protectores del medio ambiente, científicos, grupos indígenas y las comunidades que viven próximas a los bosques.

Esto proporciona un itinerario oportuno para el financiamiento de las estrategias relacionadas con las emisiones de CO2 de los bosques y muestra que REDD-plus puede ayudar a combatir el cambio climático de manera rentable mientras que genere ventajas cruciales, adicionales para los indígenas, las comunidades locales y la biodiversidad.

Según experto,  REDD-plus debería ser designado como una representación basada en mecanismos que logren reducciones reales de las emisiones de CO2 por la disminución de la deforestación y de la degradación de la superficie boscosa.

Lo que fue llamado por los expertos una fase de aproximación permitirá a REDD-plus encontrar formas de evitar la tala de los árboles, de acuerdo con las circunstancias específicas de cada país.

Se estima que la deforestación causa el 17 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

La relativamente nueva aproximación de REDD puede ayudar a reducir la degradación y/o destrucción de los bosques, siempre que se base en adecuados principios sociales y ambientales y se integre completamente a la creación de estrategias más amplias para recortar las emisiones de CO2.

Evitar que la Tierra se quede sin sus verdes pulmones es un asunto medular del que es necesario tomar conciencia. En ese sentido REDD puede consolidarse como un mecanismo efectivo que concilie intereses; eso es necesario dada las circunstancias del mundo actual, de lo contrario, tarde o temprano, la Naturaleza nos pasará una muy cara factura a todos, sin distinción entre ricos y pobres.