Qué puedo hacer para reducir las emisiones de CO2 en casa

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Al margen de los necesarios y urgentes cambios estructurales e industriales los ciudadanos podemos con nuestro modo de vida provocar grandes cambios. En torno al 19% de las emisiones de gases contaminantes son de origen doméstico, es decir, las generamos en nuestros hogares a diario. Reducirlas es en muchos casos fácil, además de beneficioso para el bolsillo.

La fuente de energía determinará la huella de carbono. Un hogar medio consume 3.500 Kilowatios/hora al año. Si se genera con energías renovables, como fotovoltaica o mini eólica, evidentemente las emisiones caen en picado y se podrían reducir hasta en un 80% según los expertos. Las posibilidades de ahorro de emisiones en las casas son enormes, instalar en las casas un medidor de consumo eléctrico, que permite saber cuánto se gasta. Solo con ponerlo, la gente ya empieza a ser consciente y a ahorrar.

En Internet proliferan las calculadoras de emisiones que puede utilizar cualquier persona para saber cuánto emite y cuánto podría reducir. Basta con tener a mano la factura del gas y de la luz, así como el kilometraje del coche. Estos son algunos de los rincones de la casa y algunas actividades diarias que, con ligeras modificaciones podrían provocar un cambio radical en la huella de carbón que cada familia deja a su paso.

 

Como calcular tu huella ecologica?

 

Electricidad. Apagar las luces compensa casi siempre. Pensar que se gasta menos dejando la luz encendida por el gasto que se produce al encender y apagar es un mito, indican los expertos. En cuanto a las bombillas, son más eficientes las de Led o bajo consumo que las incandescentes o las halógenas. Las bombillas incandescentes solo aprovechan un 5% de la electricidad que consumen, ya que pierden el resto en forma de calor.

Un clásico es dejar la televisión o el router del wifi en stand by, es decir sin apagar del todo. Es lo que se conoce como “consumo fantasma” y que supone hasta un 15% del gasto que produce el aparato encendido. Es un gasto innecesario que se puede solucionar fácilmente comprando una regleta con varios enchufes y un interruptor para apagar y encender.

 

Cocina. Las cocinas vitrocerámicas y el horno se pueden apagar varios minutos antes de terminar de cocinar para aprovechar el calor. Cuando se hierva algo, es importante poner una tapadera para aprovechar el calor y no dejarlo escapar y permitir que el líquido rompa a hervir mucho antes. El poner la tapa puede suponer un ahorro del 65% de la energía.

 

Consejos prácticos para ahorrar dinero y energía en la cocina

 

Alimentos. Conviene fijarse en qué comemos y sobre todo de dónde procede lo que nos llevamos a la boca. Un producto que ha viajado 3.000 kilómetros hasta llegar a la mesa ha generado muchas más emisiones en el transporte que un producto fresco y cultivado a la vuelta de la esquina. Además, cuanto más empaquetados estén los alimentos, más energía habrá sido necesaria para producirlos y más gases contaminantes se habrán emitido en el proceso. La huella de carbono de las legumbres o vegetales es mucho menor que la de la carne. La alimentación es un componente fundamental en la huella de carbono y es a menudo la más olvidada.

 

La agricultura genera el 29% de las emisiones de gases invernadero mundiales

 

Electrodomésticos. Es importante que tengan la etiqueta energética que informa sobre su consumo. Con la lavadora por ejemplo, el gasto energético dependerá en buena medida de la temperatura del programa. Lavando en frío o como mucho a 30º se ahorra mucha energía, ya que entre el 80 y el 85% del consumo de energía de una lavadora se emplea en calentar el agua. Los programas cortos de lavado gastan menos que los largos.

En el caso de los frigoríficos, conviene deshacerse de los antiguos y en cualquier caso asegurarse de que no se superan las temperaturas mínimas (5º para la nevera y -18º para el congelador). Cuanto más grande sea el frigorífico, más consume. Descongelar los alimentos en la nevera en lugar de en el microondas también ahorra energía.

Para las televisiones, las pantallas con tecnología LED consumen en torno a un 40% menos que las de LCD.

 

Agua. A menudo, el caudal de agua de los grifos de las casas es más potente de lo necesario. Instalando reductores de presión en los grifos, que se compran en la ferretería y son muy baratos se puede disminuir en buena medida el caudal de agua. Esta técnica supone un ahorro importante sobre todo en el caso del agua caliente.

 

Transporte. Fuera de la casa, pero clave en nuestro día a día es la manera que utilizamos para desplazarnos. El transporte supuso el 25% de las emisiones de efecto invernadero el pasado año. La bicicleta y el transporte público son los medios de transporte menos contaminantes.

 

Ejemplo a seguir: cada holandés recorre una media de mil kilómetros en bicicleta al año









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