Sarah Palin es escéptica con respecto al cambio climático

La ex-candidata republicana presentó el documento “Los Osos Polares de la Bahía de Hudson Occidental y el Cambio Climático”, fuertemente criticado por estar basado en antiguas investigaciones. Sarah Palin, basó su campaña en contra de la protección del oso polar en estudios financiados en parte por la industria petrolera.

La ex-candidata republicana a la vicepresidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, basó su campaña en contra de la protección del oso polar en estudios financiados en parte por la industria petrolera, revela hoy el diario The Guardian.

En su respuesta a una consulta del Gobierno federal sobre la situación de esa especie, supuestamente amenazada de extinción, Palin y su equipo de asesores se refirieron al trabajo de seis científicos que han puesto en tela de juicio la existencia del cambio climático o su gravedad, dice el periódico británico.

Uno de los documentos aportados por Palin, titulado “Los Osos Polares de la Bahía de Hudson Occidental y el Cambio Climático”, ha sido criticado por basarse en investigaciones ya antiguas y hacer caso omiso de las pruebas existentes de que los hielos polares se están fundiendo cada vez a mayor velocidad.

Uno de los autores de ese trabajo, Willie Soon, completó sus investigaciones con ayuda económica del gigante petrolero ExxonMobil, que opera en Alaska, y del Instituto Americano del Petróleo.

Soon trabajó en el George C Marshall Institute, que ha recibido 715.000 dólares de financiación desde 1998 y que se ha distinguido siempre por su escepticismo frente al peligro del cambio climático.
Otros dos expertos igualmente escépticos citados por Palin y su equipo son Syun-Ichi Akasofu, ex director del Centro Internacional de Investigaciones Árticas, de Alaska, y Timothy Ball, profesor jubilado de Winnipeg.

El primero fue fundador y director del Heartland Institute, un “think tank” que ha recibido 676.500 dólares de Exxonmobil desde 1998 mientras que el segundo ha trabajado en proyectos financiados por empresas del sector energético.

Foto: New York Times

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