¿Se podría cargar un smartphone con el cerebro?

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Teóricamente sí. Se tardarían unas 70 horas para lograr alcanzar el 100% de la pila de un iPhone 5c gracias a la electricidad neuronal. La materia gris cuenta con miles de millones de ‘cables’ que funcionan mediante impulsos eléctricos.

La obsesión por no quedarse sin batería en el móvil ha llevado a los científicos a plantearse multitud de soluciones diferentes para que los usuarios de los smartphones no se queden desconectados de la red ni un sólo minuto. Ya hay gente que lleva una carga de recambio y hasta existen dispositivos portátiles que le traspasan energía a los terminales. Sin embargo, todos esos remedios solo son un alivio temporal y siempre terminan necesitando de un enchufe a la red eléctrica que les devuelva la vida.

Los investigadores ya se han planteado algunas formas novedosas de cargar los teléfonos de manera inalámbrica como incluir pantallas de energía solar a los dispositivos o cargarlos con el propio cerebro. Sí, con la masa gris, con los sesos, con la sesera. O más concretamente, con la energía que este órgano produce de manera natural.

Esta novedosa propuesta que plantea el portal de ciencia Gizmodo daría la posibilidad de recolectar la electricidad con la que funciona el cuerpo humano y transformar esa energía en más batería para el smartphone.

De momento, parece casi imposible que se pueda recolectar la electricidad del cerebro para reutilizarla. Sin embargo, la web calcula que si fuera posible enchufar un iPhone 5C a la red neuronal y con la energia que esta genera, se tardaría unas 70 horas en alcanzar el ansiado 100% de pilas.

La teoría es sencilla. Todo movimiento del cuerpo está controlado por impusos eléctricos, con sus voltios, sus amperios, y sus vatios. De hecho el cerebro tiene miles de millones de ‘cables’ que son conductores de la electricidad. Cada vez que una neurona se activa produce un pequeño cambio en la tensión que causa un nanoamperio de corriente. Esto supone una minúscula cantidad de intensidad, pero el cerebro humano tiene aproximadamente 80 mil millones de neuronas, y los cientificos creen que al menos un 1% de ellas está siempre funcionando.

Así que, si 800 millones de neuronas están funcionando a la vez, la electricidad que se produce es la equivalente a 0,085 vatios, la misma cantidad que se necesita para encender un bombilla LED. Con estas cifras, el iPhone 5c necesitaría 68 horas para cargarse por completo consumiendo el 100% de la energía generada por el cerebro, lo cual supone un pequeño problema de gestión de recursos.

El aparato de la manzana se convertiría en un parásito que, durante casi tres días, absorvería toda la capacidad cerebral. Por ello, para que además de dedicarnos al móvil en cuerpo y alma, pudiéramos realizar otras tareas como usar el Whatsapp o mandar un tuit, sería necesario que solo el 1% de toda la energía generada por la masa gris se dedicara a cargar el teléfono. Esto supondría que tras 285 días de tener el smartphone enchufado al cerebro lograríamos alcanzar el 100% de la pila.

Por el momento, la alternativa de utilizar el cerebro como cargador de dispositivos móviles no parece muy útil. Habrá que esperar a ver qué otras soluciones nos da la ciencia para el dichoso problema de la bateria del teléfono.