SexShop ecológico

Lubricantes ecológicos, vibradores de silicona orgánica y látigos elaborados con ruedas de bicicletas: un sexshop berlinés 100% biológico apuesta por el amor natural basado en el consumo responsable.

Violetas y gruesos, azules y pequeños o rosas y largos: todos los consoladores dispuestos en el expositor de “Other Nature” (Otra Naturaleza) tienen al menos un punto en común: no contienen materiales de origen animal y los materiales de fabricación no han tenido cobayos.

Al lado de los lubricantes, un pequeño cartel asegura que no contienen glicerina, parabenos (conservantes potencialmente tóxicos) ni alergénicos.

Los látigos vendidos en esta tienda del barrio turco y alternativo del Kreuzberg, en Berlín, no han sido elaborados con cuero sino con materiales reciclados, a menudo procedentes de ruedas de bicicletas.

Desde las esposas hasta los anillos anales, todo lleva sello bio y vegano (filosofía que descarta cualquier consumo o uso de productos animales): un amor ue conjuga toque picante y buena conciencia.

“Somos un sexshop e intentamos serlo en mejor,” insiste una de las dos encargadas de la tienda, Anne Bonnie Schindler. “Hay muchas cochinadas en el mercado”, explica refiriéndose a productos como los lubricantes con sabor a plátano o los preservativos con aroma de fresa.

Los clientes de Schindler y de su asociada canadiense prefieren los vibradores elaborados en una pequeña empresa local a los juguetes eróticos producidos en masa en fábricas chinas.