Singapur inicia la prueba de taxis sin conductor. Más ecológicos y mucho más baratos que el sistema actual. Así funcionan…

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En Singapur el tráfico es intenso y agobiante. Las calles se pasan el día saturadas de vehículos, como se podría esperar en un país claramente superpoblado. Sus decenas de pequeñas islas acogen a más de cinco millones de personas en un espacio muy reducido. Con el fin de resolver estos problemas de tráfico una de las iniciativas que han tomado las autoridades del país ha sido el impulso de los taxis autónomos.

En la ciudad de Singapur y capital del país las autoridades han firmado sendos acuerdos con dos compañías para que estas comiencen a probar los coches autónomos en un distrito de la urbe. El contrato más reciente es el que se ha cerrado con Delphi, una compañía ya conocida por sus pruebas con coches autónomos, que por cierto han sentado algunos récords a nivel mundial.

El pasado año Delphi usó un Audi modificado para cubrir una distancia de 5.400 kilómetros de forma autónoma, el trayecto entre las ciudades de San Francisco y Nueva York.

 

Este auto eléctrico sin conductor cruza Estados Unidos de costa a costa recorre 5.400 km

 

Esta es una de sus proezas técnicas que convierten a la compañía de automoción en una pionera dentro del campo de la conducción sin intervención humana. Y estos son los avales que ha presentado para convencer a las autoridades de Singapur, para que estas le dieran la concesión.

La flota de Delphi, reducida a unas pocas unidades, llevará a pasajeros a través de un distrito empresarial de la capital, llamado One North, a lo largo de 5,6 Km. Sus taxis autónomos no serán los únicos, pues el pasado mes de marzo la startup uTonomy firmó otro acuerdo con las autoridades locales para introducir sus propios vehículos, que también transportarán de forma autónoma a viajeros en el mismo parque empresarial. uTonomy pretende tener en 2018 una flota de entre cinco y diez taxis autónomos operando en este espacio, que al parecer se va a convertir en campo de pruebas.

Con la introducción de este sistema de transporte está previsto que un trayecto que habitualmente costaba tres dólares pase a costar solo 90 céntimos.

Bloomberg