Uber asegura que en dos años ya podremos utilizar sus taxis voladores

En declaraciones del director de Uber España a Business Insider, Juan Galiardo ha confirmado que en 2023 los usuarios de la plataforma podrán volar, literalmente.

La cabina, construida en colaboración con el diseñador de interiores de aeronaves Safran Cabin, está diseñada para acomodar a cuatro personas a la vez.

Uber ha enfatizado que para 2023 no lanzarán un prototipo, sino un vehículo funcional que haga realidad el sueño de contemplar los atascos desde el cielo de forma asidua. El lanzamiento tendrá lugar en Los Ángeles y Dallas, aunque el servicio se irá expandiendo a otras ciudades congestionadas.

En 2018 Uber se alió con el Ejército de los Estados Unidos para desarrollar una silenciosa tecnología de rotor de avión que podría aplicarse en futuros coches voladores y aviones militares.

Por entonces ya contaba con una asociación con la NASA, que hace unos días comunicó que sigue trabajando con Uber para desarrollar tecnologías para la gestión del espacio aéreo dentro de este proyecto y hacer posibles las operaciones a gran escala.

“El objetivo, conocido como Urban Air Mobility es un sistema de transporte aéreo seguro y eficiente donde todo, desde pequeños aviones no tripulados de entrega de paquetes hasta taxis aéreos que transportan pasajeros, y que operan en áreas pobladas, desde pequeños pueblos hasta las ciudades más grandes”, ha dicho la agencia espacial.

Aunque no se han dado pistas acerca del precio, esta esfera vaticina que será un servicio dirigido a la élite. De momento, un vuelo de ocho minutos en helicóptero compartido entre Manhattan y el aeropuerto Internacional John F. Kennedy oscila entre 200 y 225 dólares por persona -ida y vuelta-.

Otro gran obstáculo que tendrá que superar es el de las regulaciones del espacio aéreo. En Nueva York grupos como ‘Stop the Chop’ han presionado para limitar los vuelos en Nueva York, citando los impactos ambientales y de salud causados ​​por los helicópteros, que contribuyen con más dióxido de carbono a la atmósfera que los automóviles.

De hecho, las quejas por ruido de helicópteros aumentaron de 1.039 en 2018 a 1.589 en 2019, según datos recogidos por USA Today, aunque se espera que estos taxis eléctricos voladores, si bien no solucionarán el problema del denso tráfico aéreo, sí lo harán con el ruido y las emisiones contaminantes.

En este sentido, la NASA, como la agencia de investigación aeronáutica de Estados Unidos, está utilizando lo último en simulación y algoritmos de la gestión del espacio aéreo para evaluar los impactos de los aviones pequeños en entornos abarrotados.


Que opinas?