Una catástrofe para la lucha contra el cambio climático significa la victoria de Donald Trump

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Es decir, la llegada de Trump a la Casa Blanca ya ha tenido una primera consecuencia negativa de gran calado: incertidumbre. En un momento especialmente frágil, en el que comienzan a asentarse las bases para la transformación revolucionaria de nuestro modelo económico para hacer compatibles prosperidad y clima, la incertidumbre es un mal enemigo. En campaña, Trump se ha burlado de manera reiterada del cambio climático, despreciado a la comunidad internacional e insultado de forma reiterada a quienes, junto con Obama, han facilitado una era de entendimiento y colaboración cuyo fruto más evidente ha sido el Acuerdo de París.

A partir de ahora, nada bueno en particular, algunas dificultades adicionales y mucho menos margen para ir contra corriente del que, a priori, imaginamos. La peor parte se la llevan los americanos y quienes, en países pobres y vulnerables, confiaban en una financiación solidaria que, probablemente, no llegue a materializarse. Es dudoso, sin embargo, que logre hacer naufragar la cooperación internacional en materia de clima y transición energética.

“El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos con la intención de hacer menos competitiva a la industria norteamericana”. Así se refirió Trump hace un par de años sobre el cambio climático, y si su pensamiento sigue igual, como presidente de EEUU podría hacer un daño enorme a las políticas medioambientales a nivel internacional.

Trump prometió desvincular al país al acuerdo de París. Si Estados Unidos se sale de los acuerdos, es muy probable que veamos un efecto dominó con China, India, Rusia y otros tantos grandes contaminantes saltándose la gran esperanza verde contra el cambio climático.

Su programa energético también planea dejar sin efecto todas las acciones de Obama que son “destructoras de empleo”, incluyendo el plan de acción sobre el clima.

Trump se erige en salvador de la industria del carbón, promete renovar la solicitud de permiso del oleoducto Keystone (Canadá-Golfo de México), vetado por Obama, y se propone fomentar la producción de petróleo y gas natural.

También ha dicho que detendrá la financiación estadounidense a los programas de la ONU contra el calentamiento global.

The Guardian