¿Se ha convertido España ya en un horno?

Las playas siguen atestadas de bañistas y la ropa de invierno cuelga en los armarios sin que sepamos muy bien qué utilidad darle. El calor y el buen tiempo se mantienen en toda la cornisa cantábrica como si el Mediterráneo se hubiera trasladado hasta el Cantábrico, lo que es inusual incluso para el veranillo de San Miguel. Además las lluvias no llegan y las reservas de agua van disminuyendo a marcha forzada.

En Galicia brilla el sol con más intensidad que en pleno verano y en un mismo árbol se pueden ver las hojas amarillas típicas de otoño junto con los primeros brotes típicos de la primavera. Nadie dice nada, tampoco los meteorólogos, pero esto no es normal. El clima ha cambiado en España y los efectos se están notando ya.

Sin embargo nada al respecto debería extrañarnos, pues el futuro del planeta ha sido explicado ya de forma detallada por las Naciones Unidas a través de algunos informes sobre el clima, en los que se explica como el calentamiento global de la Tierra producirá inundaciones, sequías, derretimiento de los glaciares y de los polos y aumento del nivel del mar. Aunque es muy posible que la ciencia no haya desvelado todo lo que sabe con respecto al cambio climatico, a la vez que los politicos quieran protegernos de lo que nos produciría un Shock.

A pesar de que hasta hace poco algunos científicos aún seguían cuestionándolo, ahora ya nadie se atreve a dudar de lo que es ya una evidencia incluso para los profanos en la materia, que el llamado cambio climático se convertirá en “Catástrofe climática”. La ONU constata que la culpa del veloz cambio climático con sus efectos catastróficos la tiene claramente el ser humano. Éste es el amargo reconocimiento, ahora se buscan desesperadamente soluciones, sin embargo la avidez de beneficios y ganancias de muchas multinacionales hace que se sigan destruyendo gigantescas áreas de selvas tropicales.

La utilización de combustibles de origen fósil, junto a la ganadería intensiva, ha producido que el contenido de dióxido de carbono en el aire sea el más elevado desde hace por lo menos 650.000 años. Un triste récord. Los pronósticos de los investigadores del clima para los próximos 90 años esbozan un escenario apocalíptico. Los cascos polares se están derritiendo muy velozmente lo que originará un posible aumento del nivel del mar incluso de más de un metro; las temperaturas podrían aumentar en más de seis grado; pérdidas de cosechas; sequía; extinción de especies y enfermedades tropicales son algunas de las consecuencias previsibles. Por otra parte ámbitos como el área mediterránea se secarán cada vez más a causa del cambio del clima. La elevación de las temperaturas continuará evaporando las aguas que se encuentran en terrenos que ya de por sí son secos, lo que contribuirá a que el desierto vaya ganando terreno en paises como España

Sin embargo desde hace más de 35 años se advierte a la humanidad a través de la profecía del tiempo actual dada a través de Gabriele de Würzburg, con la que se exhortó a la humanidad a cambiar su comportamiento y dar la vuelta. Por ejemplo en algunos de estos mensajes se pudo oír: “Comprended, por las causas creadas por los hombres, la Tierra se ha convertido en un horno de fuego. Capas de la atmósfera se disuelven, el mundo es como una olla a presión que se encuentra sobre la Tierra; ella hierve. Por eso comprended: los desiertos aún se expanden, pero cuando vengan las aguas… Estos son sólo reflejos de luz del futuro, que en realidad ya son presente, pues muchas cosas os son ocultadas.”

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