Al fin!. Cierran el infernal «peor zoológico del mundo»

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La ONG Four Paws se hizo cargo de 15 animales del zoológico palestino Khan Younis, en la Franja de Gaza, al que describen como «el peor del mundo». Una vez retirados los animales del lugar, las instalaciones fueron cerradas.

Los últimos supervivientes del zoo de Gaza, donde muchos animales murieron de inanición, dejaron las instalaciones y fueron dirigidos a las afueras de los territorios palestinos donde serán alojados en refugios para animales.

Tras el conflicto entre la Franja de Gaza e Israel de 2014, las condiciones de vida en la Franja de Gaza empeoraron significativamente y esto influyó también en los animales, ya que los suministros para los zoológicos llegaban a través de túneles secretos desde Egipto, que fueron destruidos por Israel en aquella contienda bélica.

Muchos de los animales murieron como consecuencia de la guerra. Otros perecieron víctimas de la falta de medicamentos que se generó como consecuencia del bloqueo israelí y el permanente conflicto que azota la región. Algunos de ellos continuaron siendo expuestos en el zoológico, pero esta vez como animales embalsamados.

Entre los rescatados hay un tigre, 5 monos y puercoespines, entre otros. Una cría de ciervo que iba a ser trasladada murió la semana pasada en «una jaula desoladora».

En Gaza hay veterinarios pero se dedican principalmente al tratamiento de animales domésticos, lo cual ―en condiciones de guerra permanente― ha dificultado toda posibilidad de asistir a los animales del zoológico.
 

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No más zoologicos

Las empresas que trafican con animales y los zoos deben actuar en simbiosis porque los parques siguen enseñando a los niños crueldad en conserva. Si queremos educar bien a los niños tenemos que empezar por enseñarles humanidad para los animales.

La crueldad hacia los animales es un factor psicológico y criminológico sumamente importante: casi todos los asesinos seriales han sido crueles con los animales durante su infancia.

Existe una vasta bibliografía al respecto, que ha llevado a los países más evolucionados a legislar e implementar políticas públicas de seguridad estimando dicho factor. La violencia familiar a veces es posterior (o anterior) del abuso a los no humanos: hay padres crueles que sabiendo que sus hijos o su esposa/o quieren mucho a su animal de compañía, su mascota, lastiman a éste para humillarlos o castigarlos, causando traumas emocionales más difíciles de erradicar que los físicos.

El otro mecanismo nocivo en la dinámica familiar es festejar en los menores sus actos de crueldad hacia los animales, dejándoles que maltraten a cachorros o llevándoles a espectáculos crueles. Los menores aprenden así que es divertido torturar, especialmente cuando la víctima no tiene posibilidad de defensa o esta es remota.

Los circos con animales y los zoológicos son ejemplos de abuso, pues si bien la sociedad se explica que una persona esté privada de libertad como castigo social (a su propia crueldad muchas veces) o para evitar que haga daño a la comunidad, el cautiverio de un animal no humano sólo se entiende como un acto cruel de tiranía. Su penosa condición en cautiverio, las más de la veces infame, y acompañada de explotación, golpes y maltrato, obedece al capricho y la ambición humanos; el animal no ha hecho nada para merecer ese encarcelamiento y otros abusos, pero a los niños se les hace ver como natural.

Por lo tanto, combatamos con fiereza aquellas instalaciones que sólo pretenden lucrarse con la exhibición descorazonada y carente de ciencia de animales salvajes.

Reuters

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