Bajos las arenas y tierras africanas, yace un mar de agua

africa-agua-diarioecologia

La escasez, no sólo de agua sino también de desarrollo económico, podría dejar de ser una de las señales históricas de identidad del continente africano si se aprovechara uno de sus grandes recursos naturales ocultos y recientemente descubiertos: sus vastos acuíferos subterráneos, que ahora se cartografían.

Según un cálculo del volumen de los acuíferos, realizado por un grupo de investigadores del Servicio Geológico Británico (BGS, por sus siglas en inglés) y publicado en la revista científica ‘Environmental Research Letters’, bajos las arenas y tierras africanas, yacen más de 500.000 kilómetros cúbicos de agua.

Según el BGS los acuíferos africanos se llenaron con agua por última vez hace más de 5.000 años y, a través de los siglos, se han extendido bajo un área tan vasta como la del desierto del Sahara.

En esa época, el Sahara era un vergel, con lagos y vegetación de sabana, pero se convirtió en el mayor desierto cálido del planeta hace 2.700 años tras un lento proceso de desertización.

Si se aprovecharan racionalmente estos recursos hídricos –equivalentes a 100 veces la cantidad superficial de todo el continente- se aliviaría uno de los grandes problemas de África, donde el agua escasea habitualmente para el 40% de la población y, en 2011, se produjo la peor sequía en sesenta años.

Según un informe de Naciones Unidas, la escasez de lluvias afectó ese año a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África (África oriental) causando una grave crisis alimentaria y el aumento de los índices de malnutrición en grandes áreas de Somalia, Etiopía, Yibuti y Kenia.

Además de las muertes que cada año se producen en África debido a dolencias relacionadas con la falta de agua potable y de una higiene y saneamientos adecuados, la sequía y la sed en las zonas rurales y urbanas tienen un impacto devastador en la vida de la población, especialmente la femenina.

Pero la extracción tiene riesgos. Gran parte de estas reservas son “aguas fósiles” que llevan allí mucho tiempo y, si se extraen, quizá no se rellenen de nuevo. Además esa agua subterránea mantiene la humedad de la tierra que hay sobre ella y está relacionada con lagos, ríos, pantanos y humedales. Si se saca bruscamente pueden secarse los terrenos superficiales, según expertos de Ecologistas en Acción.

En algunos lugares la reposición del agua de los acuíferos está garantizada, pero en el Sáhara, donde llueve muy poco, la aportación pluvial no bastaría para mantenerlos. En la mayor parte de África las precipitaciones no bastan para rellenar los acuíferos, por lo que no sería recomendable extraer más agua de la que se recarga cada año por la lluvia.

Si el agua ha pasado 10.000 años bajo tierra, significa que fue recargada en una época en que la contaminación ambiental todavía no era un problema, de manera que, en promedio, puede ser mucho mejor para beber que el agua que se filtra en ciclos de meses o años.

El estudio del BGS sobre los acuíferos recuerda que en África la demanda de agua «está destinada a crecer considerablemente en las próximas décadas debido al crecimiento demográfico y la necesidad de riego para los cultivos».

La encrucijada en que está este continente se refleja en dos datos: según la organización Perspectiva Económica de África (AEO) la economía africana podría crecer un 4,5 por ciento en 2012 y un 4,8 por ciento en 2013, pero según otro informe difundido en Doha en la Cumbre de la ONU de Cambio Climático, «la disponibilidad de agua en los países del norte de África se reducirá a la mitad en 2050 debido al aumento de población».

Via: America Economia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba