Bolivia: La utilización de focos ahorradores no afecta a la vista

Desde hace un par de semanas atrás el Gobierno Plurinacional inició la campaña de distribución de 10 millones de Focos Ahorradores con el objetivo de lograr una disminución en el consumo de energía eléctrica de la población y según los expertos descartan que su uso afecte a la vista.

En los últimos días, algunos medios de comunicación han estado informando que el uso de estos focos podría causar daños a la salud de la población, situación que fue descartada por expertos bolivianos e internacionales.

El oftalmólogo cirujano, Luis Carlos Menacho, con estudios y especialización en Moscú, Rusia, dijo “en mi práctica profesional diaria no he visto absolutamente nada sobre este tema que está relacionado con los focos ahorradores, no se han visto cambios estructurales en alguna de las capas del ojo”.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ingeniería Química y Agroindustria de la Politécnica Nacional de Quito Ecuador, Ernesto de la Torre desmintió que la utilización de focos ahorradores cause daño o amenace a la salud humana “eso no es cierto, definitivamente”, dijo al explicar que “el mercurio está tapado en las bombonas y que son como las lámparas fluorescentes que se usan desde hace mucho tiempo y las que tienen un componente similar al de los focos ahorradores. Que yo sepa, no ha existido ningún tipo de estudio que demuestre que el mercurio se haya salido de las bombonas y que esté afectando a todo mundo, eso no es cierto”, subrayó el experto.

El experto boliviano Menacho explicó “hay algunos artículos que dicen que el uso de los focos ahorradores puede producir cataratas, pero hasta ahora no se ha demostrado absolutamente nada. La cantidad de rayos ultravioleta que emiten estos focos rebotan en el vidrio de la lámpara, entonces esa cantidad no puede producir un cambio en la visión”.

Los focos incandescentes se enciende a través de un filamento que va a generar 90% de calor y un 10% de iluminación, porque se deteriora rápidamente el hilo conductor de la electricidad por efecto de la temperatura y esta es una de las razones por la cual tienen poca durabilidad los focos incandescentes.

Los focos ahorradores consumen en promedio cuatro veces menos energía y duran diez veces más que los focos incandescentes. Los focos convencionales emplean más del 90% de la electricidad para transformarla en calor.

Un foco ahorrador de 20 watts (W) ilumina lo mismo que un foco común de 100W pero consume cinco veces menos energía. Por lo tanto, iluminar con focos comunes cuesta cinco veces más caro que con los focos ahorradores.

Finalmente, el beneficio económico que representa el uso de los focos ahorradores para los ciudadanos permite reducir el consumo eléctrico hasta en un 30% en la factura de luz.

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