Centroamérica pierde US$13.600 millones debido al cambio climático

Los últimos 11 eventos extremos registrados por el cambio climático han provocado pérdidas por unos 13.600 millones de dólares en Centroamérica, que es la región «más golpeada» por este problema y debe tomar medidas adecuadas para enfrentarlo.

En Centroamérica el impacto de 11 eventos climáticos extremos de origen hidrometeorológico han producido pérdidas valoradas en 13.600 millones de dólares», indicó la presidenta de la Asociación Mundial para el Agua, Maureen Ballestero.

La experta participa en el taller centroamericano «El desarrollo regional y su relación con el agua y el cambio climático», que organizan la institución que preside y entidades públicas de Centroamérica, y que culminará este viernes en San Salvador.
Ballestero, que no precisó a qué período corresponden esas pérdidas, agregó que «los grandes eventos hidrometeorológicos cada vez más van en aumento», ya que, «de ser dos o tres en la década de los 80», pasaron «en la década de los 90 a ser cuatro», y ahora son «una gran cantidad de eventos con un impacto muy serio sobre las economías».

Se considera como «eventos extremos» las sequías, huracanes o tormentas de gran magnitud, algunas de ellas derivadas de los fenómenos «El Niño» y «La Niña», que provocan fuertes oscilaciones en el clima, según otras fuentes del encuentro.

Esos eventos afectan «esencialmente» a «los más pobres y a las zonas más vulnerables».

Por ello, instó a los países de la región a entender que el problema del cambio climático «vino para quedarse» y que tienen que «adaptarse» y «dedicarle recursos del presupuesto nacional».

Medidas preventivas

Para evitar estas pérdidas millonarias en atención de desastres naturales es necesario construir «infraestructura adecuada» y trabajar «mucho en infraestructura verde», así como dejar de edificar en zonas vulnerables.

Hay temperaturas en algunos países» de Centroamérica «bastante altas, y si uno agrega a eso la alza de temperatura que puede venir por el cambio climático, ya uno llega a niveles que pueden afectar la producción de maíz, fríjol o la disponibilidad del agua.

Lo otro es que este istmo está entre el Pacífico y el Atlántico, entonces muy expuesto a huracanes que vienen del Caribe y a tormentas o depresiones que vienen del Pacífico», y a «El Niño» y «La Niña».

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