Estas son las nuevas tecnologías que alargarán la duración de las baterías de móviles

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Las baterias son en alguna forma el Talón de Aquiles de las comunicaciones moviles, ya que éstas aunque permiten una autonomia que permite la evolucion de la tecnologia, sus prestaciones dejan mucho que desear, sin dejar de mencionar por supuesto el gran costo energetico de cargar constantemente miles de millones de dispositivos portatiles cada dia para poder funcionar. Baterias que duren mas ayudarán en el ahorro energetico mundial, a reducir la contaminacion por la generación de dicha energia y sobretodo permitirán menos dependencia de fuentes energeticas para cargar nuestros gadgets.

Actualmente las baterías de iones de litio son las únicas con capacidad de producción en masa a un precio asequible. Las alternativas más viables son mejoras en el sistema, como las de polímero de ion de litio, disponibles ya en algunos aparatos de alta gama. El resto de tecnologías descritas a continuación (solar, hidroeléctrica…) están en un estadio tan temprano que solo permite pensar en el largo plazo o en sistemas híbridos.

Grafeno. El grafeno es el material futurista considerado como solución a los límites materiales de la electrónica actual. Está compuesto por una sola capa de átomos de carbono en forma de panal de abeja. El material conduce la electricidad con muy poca resistencia, permite la carga a gran rapidez y en miles de ocasiones sin mermar su capacidad de funcionamiento.

Litio-aire. La tecnológica IBM está desarrollando desde hace años una batería de litio-aire . El sistema consiste en láminas de carbono que absorben el oxígeno del aire y generan electricidad al combinarlo con iones de litio. La batería «respira»: separa el oxígeno y lo expulsa al exterior. IBM no espera poder rentabilizar el invento hasta la década de 2020 como pronto, ya que todavía necesita crear nuevas membranas más eficientes.

Silicio. La revolución del silicio es más próxima ya que no supone tanto un cambio de tecnología como de material conductor. El sistema consiste en perforar hojas de grafeno para acelerar el paso de los iones. La autonomía se multiplica por diez: podrían durar cerca de una semana y tardarían en cargarse unos 15 minutos.

Nanotubos de carbono. La batería de nanotubos de carbono dará una capacidad diez veces superior a las de litio. La superficie de nanotubos permite almacenar más energía que otros tipos de carbono, como el grafito, así como acelerar el tiempo de carga. Además soslaya el problema de la degradación de los metales.

Hidrógeno. La potente empresa Apple está detrás de una de las alternativas . El sistema en desarrollo consiste en una batería que conserva el hidrógeno y el oxígeno y lo convierte en energía eléctrica. La autonomía podría ser de semanas sin necesidad de recarga y, además, sería más respetuosa con el medioambiente.

Teléfonos inteligentes con energía solar ya están disponibles . Una empresa francesa, Wysips, ha incorporado a sus dispositivos una pantalla fotovoltaica para captar los rayos solares. Está conectado a la batería entre la pantalla y la placa. Proporciona aproximadamente un 20% más de autonomía al móvil. Otro sistema, ideado por la Universidad de Cambridge, desarrolla la posibilidad de aprovechar tanto los rayos solares como la luz generada por el propio dispositivo a través de una lámina de silicio que genera electricidad y la devuelve a la batería.

Ondas de radio . Nokia estudia una tecnología basada en las ondas de radio . Consiste en convertir en energía eléctrica la radiación electromagnética emitida por las antenas de telefonía móvil o de televisión, o la red wi-fi.

Celulosa. Otra alternativa en estudio es el papel como base de la batería . El sistema consiste en una estructura molecular para almacenar energía compuesta en un 90% de celulosa y un 10% por nanotubos de carbono para conducir la electricidad.

Cinética . La cinética es otra fuente alternativa de energía. Los dispositivos cuentan con sensores que captan el movimiento y conservan la energía generada. La empresa NPowerPEG , por ejemplo, ha desarrollado una batería externa alimentada con el movimiento.

Sonido. La conversión del sonido en electricidad es otra de las alternativas en estudio. El dispositivo consiste en colocar óxido de zinc entre dos electrodos. Las ondas sonoras hacen vibrar el óxido de zinc y así generan electricidad. La tecnología no sería útil para cargar una batería, pero podría alargar la vida de la carga.

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