Deshielo del Ártico abre dos rutas navegables. ¿Competencia para el Canal de Panamá?

Este verano el deshielo ha hecho mella en el Ártico, se han abierto dos grandes rutas marítimas, como muestran las imágenes registradas por el satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea (ESA). Este verano se está superando el récord de 2007 que permitió pasar a pequeños barcos. El deshielo de la ruta del mar del Norte ha hecho que pudiera ser navegada por barcos cisterna del tamaño de los que pasan habitualmente por el Canal de Suez. Las navieras se frotan las manos… y no son las únicas. La ruta ártica facilita por vez primera que un navío petrolero ruso navegue sin escalas a China y, por tanto, se convierte en un reto para el Canal de Panamá.

Durante más de un siglo, el Canal de Panamá ha determinado el tránsito interoceánico de buques de mercaderías del mundo entero, pero su valor estratégico podría cambiar en el corto plazo. Impracticable durante siglos, el desarrollo de una ruta ártica es ahora probable por el derretimiento de los hielos polares. De hecho, se espera que los bancos de hielo desaparezcan por completo aproximadamente durante el verano del 2050, algo que revolucionaría el transporte marítimo internacional.Por lo pronto, el Canal de Panamá sigue con el calendario de una millonaria ampliación que, de concretarse, permitirá la navegación de enormes buques de carga, cuya dimensión actual y peso no son compatibles con las capacidades e infraestructura del canal interoceánico. La ruta ártica, entretanto, seguirá siendo vista como una interesante alternativa marítima.

Ya se están haciendo viajes de prueba, aunque para que se establezca el paso de una manera sistemática Rusia deberá modernizar los puertos, instalar sistemas de rescate y construir potentes rompehielos que eviten que los buques se queden encajonados. La ruta de Rotterdam a Yokohama se acorta en 13.000 kilómetros, un tercio del total.

Pero el deshielo tiene una parte oscura que va a producir grandes cambios en nuestro mundo. El cambio climático está facilitando que el Ártico, una zona virgen hasta ahora, caiga en manos de las compañías petrolíferas que ya se disputan los derechos del oro negro del lecho marino. Permitiendo, además, la explotación de otros recursos como la pesca o los minerales.

Antes de los satélites, el Ártico era un lugar desconocido e inaccesible con grandes periodos de mal tiempo y de oscuridad. Pero los satélites de la ESA están preparados para «ver» en las regiones polares a través de las nubes y la falta de luz y han estado haciendo el seguimiento.

Hace años, los científicos apuntaban el año 2100 como la fecha en la que el Polo Norte podría estar sin hielo en verano. Ahora hay estudios que dicen que eso podrá ocurrir en 2030 o 2040 y aún algunos dicen que antes. En los últimos cinco veranos se han abierto los dos pasos el del Noroeste y el del Noreste, que permiten el paso del Atlántico al Pacífico por el norte de Canadá y por el norte de Siberia respectivamente, pero nunca ese pasillo ha sido tan amplio como el de este año.

Los fuertes cambios del Ártico a causa del calentamiento global han generado la desaparición del hielo pero con esto se abren nuevas oportunidades de negociación, empresas privadas y organismos públicos estudian la posibilidad de explorar los recursos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba