Ejemplo a seguir: Mexico pone impuestos a las bebidas azucaradas y reduce su consumo

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La obesidad infantil golpea fuerte a América Latina. México de hecho, es el país líder mundial con esta problemática. Frente a eso, hace dos años el gobierno implementó el polémico impuesto a las bebidas azucaradas y el país aún espera resultados. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud prevé una serie de medidas para presentar en su Asamblea anual. ¿Cómo combatir la obesidad en los niños?

La OMS estima que hay en el mundo 41 millones de niños menores de cinco años que tienen sobrepeso o están obesos y que según sus estadísticas, seguirán siendo obesos en la edad adulta y tendrán mayores riesgos de enfermedades crónicas.

Los mexicanos consumen más bebidas gaseosas por persona que cualquier otra nación -un estimado de 163 litros de media por persona cada año-, y el país tiene una de las tasas más altas del mundo de obesidad infantil. Hace dos años el gobierno introdujo un impuesto a las bebidas azucaradas y aún se debate sobre su efectividad.

El impuesto nacional sobre las bebidas azucaradas y comida chatarra representa un 10% por cada litro de bebidas endulzadas con azúcar y un 8% de impuestos sobre los alimentos de alto contenido calórico.

El efecto en los niños es una preocupación particular. Alrededor del 10% de los niños están siendo alimentados con bebidas azucaradas de cero a seis meses de vida. En el momento en que cumplen los dos años llega al 80%».

Esos niños a menudo muestran signos tempranos de diabetes y prediabetes, cuando no pueden procesar el azúcar de la misma manera que los niños sanos.

Según una investigación realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública de México junto con la Universidad de Carolina del Norte, en el primer año el impuesto redujo el consumo de bebidas azucaradas en un promedio del 6% en los últimos 12 meses, alcanzando el 12% en el mes de diciembre.

En los hogares más pobres, las compras mensuales de bebidas dulces cayeron en un total del 17%.

También un debate en el Reino Unido

La idea de un impuesto sobre el azúcar también se ha flotado en el Reino Unido. En octubre, un informe de Salud Pública recomendó a Inglaterra un impuesto de entre el 10% y el 20% en productos de alto contenido de azúcar como una medida necesaria para lograr una reducción «significativa» en el consumo.

«Realmente no quiero poner nuevos impuestos a nada, pero sí tenemos que reconocer que nos enfrentamos potencialmente en Gran Bretaña a una especie de crisis de la obesidad», dijo el primer ministro, David Cameron, el mes pasado, y prometió detalles de un «programa para hacerle frente a la obesidad».

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