El Renault Twizy ha dejado de ser un proyecto para convertirse en una realidad

Renault-Twizy

Puede parecer el boceto de un coche del futuro, la recreación del vehículo urbano ideal para la próxima década o un atrevido prototipo surgido de la inagotable imaginación de los diseñadores. Pues nada de eso. El Twizy es una iniciativa industrial real, tangible y muy seria, eso sí, tan audaz como el propio vehículo.

El Twizy es un vehículo eléctrico a medio camino entre un coche y una moto. Esta especie de Mehari del siglo XXI es un nuevo concepto de movilidad urbana y periurbana pensado para ser, por encima de todo, limpio, práctico, económico y seguro.

Extremadamente liviano y compacto (mide menos de 2,4 m de largo y 1,2 de ancho, es decir 35 cm menos de longitud y de anchura que un Smart), sus medidas le permiten aparcar legalmente en perpendicular a la calzada. Además, dispone de un radio de giro de 3,4 metros (el de un iQ es de 3,9) que lo dota de una extraordinaria agilidad para callejear por la ciudad. La ubicación de la batería, bajo el asiento, rebaja su centro de gravedad, lo que se traduce en una gran estabilidad y un paso por curva ágil y rápido.

Esto, junto con una aceleración muy lineal e inmediata, propia de los motores eléctricos, convierten su conducción en una actividad divertida a la vez que segura. Para garantizar este decisivo aspecto, Renault -abanderado de la seguridad- ha dispuesto una estructura tubular deformable de alta protección que ofrece una elevada eficacia contra impactos frontales y laterales, incluso para los de grado severo, ya que el pliego de condiciones en este sentido ha sido casi el de un automóvil.

Por ello, cuenta con el airbag frontal del Mégane, cinturón de cuatro puntos de anclaje delante y tres detrás y frenos de disco en las cuatro ruedas.

A toda máquina sigue el proceso de producción del revolucionario vehículo eléctrico de Renault. De hecho, este lunes 17 de octubre, considerado un día histórico para la industria automotriz española, el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, inauguró la Nave Z.E. de la fábrica del Renault Twizy en Valladolid, que será pionera en producir en serie el primer vehículo español 100% eléctrico.

En su producción, a los que están destinados 9.000 metros cuadrados trabajarán 130 empleados, distribuidos en la línea de montaje del vehículo, la de baterías, la de logística y la de comprobaciones de calidad. La planta tiene capacidad para elaborar 20.000 unidades del Twizy al año (12 a la hora), aunque se podría llegar a las 60.000.

2 comentarios en “El Renault Twizy ha dejado de ser un proyecto para convertirse en una realidad”

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