España: Urge reducir carbono negro para mitigar efectos del cambio climático

El carbono negro es el componente altamente absorbente de aerosoles carbónicos que le da el color negro al hollín. Se forma a través de la combustión incompleta de combustibles fósiles (petróleo y derivados), biocombustibles y biomasa (carbón, leña), y se emite en forma de hollín, conforme explicó Sheila Abed, presidenta del Grupo IDEA.

El carbono negro es posible controlar, tras su emisión industrial, escape de vehículos y la quema de biomasa queda en el ambiente entre unos días o semanas, para luego depositarse en la superficie en forma de sedimento (lo que se encuentra sobre muebles como hollín o polvo negro).

Sheila Abed también es presidenta de la Comisión de Derecho Ambiental de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN, por su sigla en inglés).

Sheila manifestó que el control de la emisión de humo negro en nuestro país es controlable, principalmente las combustiones incompletas en transportes.

Dijo que tenemos todas las leyes y normas, y que solo hace falta aplicarlas a partir de decisiones con medidas drásticas que ayuden a un buen control de las emisiones de los carbonos y otros gases.

“Se puede retirar de la atmósfera el carbono negro. Para ello se debe atacar las fuentes, y eso es posible”, sostuvo.

Agregó que el Estado debe establecer políticas públicas sobre el control de emisiones, para ayudar no solo al país sino también al planeta.

A su criterio, todo debe estar vinculado en la parte operacional, donde cada institución debe cumplir con su rol. Todo depende de la decisión política al respecto, dijo la entrevistada.

Quedó sorprendida del avance tecnológico en esta materia de la India, un país que a igual que Brasil está teniendo un crecimiento económico muy importante.

Sostuvo que la India, con tanta población, con problemas aun de indigencia y basura, está controlando la emisión del carbono negro. “Nuestro país es pequeño y con poca población, lo que facilita acciones para mitigar estas emisiones de gases de efecto invernadero”, señaló.

Resaltó que el carbono negro “se mantiene en la atmósfera entre varios días y semanas, mientras que el CO2 (dióxido de carbono) tiene una vida atmosférica de más de 100 años”.

Finalmente dijo que todos los países están llamados a controlar el carbono negro.

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