Greenpeace rechaza más centrales eléctricas

La organización ecologista Greenpeace advirtió ayer en Polonia que ese país ofrece un doble discurso, pues mientras asegura que no permitiría que nada trastorne la relación simbiótica entre el hombre y la naturaleza, tiene planes de construir nuevas centrales eléctricas a base de carbón y de abrir nuevas minas.

Al continuar por segundo día consecutivo los trabajos de la Decimocuarta Conferencia de las Partes de la Convención sobre Cambio Climático, en Polonia, los ecologistas volvieron a hacer de las suyas y once activistas escalaron una chimenea de 150 metros de alto en la central eléctrica de Ptnów para colgar una manta con la leyenda «No más carbón, salven el clima».

Durante la ceremonia de inauguración de la conferencia de Poznan, Donald Tusk, primer ministro de ese país europeo, señaló que no se permitiría que nada trastorne la relación simbiótica entre el hombre y la naturaleza. Sin embargo, Polonia tiene planes de construir centrales eléctricas a base de carbón y de abrir nuevas minas, y con este argumento está frenando el paquete de iniciativas en materia de clima para la Unión Europea.

«Apoyamos la postura del primer ministro cuando dice que no debemos trastornar la relación entre el hombre y la naturaleza; sin embargo, queremos ver un plan de acción que explique cómo nuestro primer ministro ayudará a este país a abandonar el uso de carbón e implementar el objetivo del uso de energías limpias renovables», demandó Magdalena Zowsik, campañista de clima y energía de Greenpeace Polonia.

Señaló que se tiene la esperanza de que Estados Unidos se unirá a los esfuerzos globales para combatir el cambio climático, pues las posiciones egoístas de Polonia y Alemania están forzando a la UE a debilitar su compromiso.

«Polonia, como país sede de las negociaciones internacionales en materia de cambio climático, debe poner el ejemplo y abandonar su apego al carbón, a fin de contribuir a que la Unión Europea fortalezca su liderazgo para alcanzar un acuerdo post-Kyoto en materia de reducción de emisiones», añadió.

La postura del bloque de países europeos está amenazada por la tendencia del primer ministro polaco a favor de la construcción de más plantas carboeléctricas que generarán más cambio climático, explicó por su parte María José Cárdenas, coordinadora de la campaña de energía y cambio climático de Greenpeace México.

«Nos queda poco tiempo para detener el cambio climático y sus efectos catastróficos; las emisiones globales deben alcanzar su máximo nivel para el año 2015 y reducirse entre 80 y 95 por ciento antes del 2050. De lo contrario, 3 mil millones de personas podrían sufrir inundaciones, además de los centenares de millones que enfrentarían la escasez alimentaria», abundó.

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