Groenlandia ha perdido en nueve años 240 gigatoneladas de masa helada

Los satélites del Experimento de Recuperación Gravitatoria y Clima (GRACE, por sus siglas en inglés) han conseguido medir con precisión desde el espacio el derretimiento de los glaciares de Groenlandia. La isla de Groenlandia, la mayor de la Tierra y situada en el norte del Océano Atlántico, ha perdido entre 2002 y 2011 una masa de hielo equivalente a 240 gigatoneladas, informó el Centro de Estudios Geológicos (GFZ) de Potsdam, junto a Berlín.

Tras recordar que una gigatonelada equivale a mil millones de toneladas, el GFZ subrayó que la masa de hielo derretida en Groenlandia ha traído consigo una subida del nivel de las aguas de 0,7 milímetros por año.

Una de las leyes de Newton establece que la gravedad de un objeto depende directamente de su masa: “cuando cambió la masa de hielo de Groenlandia, lo mismo ocurrió con la gravedad”, explica el doctor Frank Flechtner, del Centro de Investigación Alemán de Geociencias GFZ, quien explica que “las mediciones sobre la gravedad, realizadas por GRACE, nos dan información sobre los cambios en la masa, incluyendo los relacionados con el clima”.

Por otro lado, la distribución desigual de la masa en el planeta, causa -debido a la variabilidad resultante de la gravedad- que la Tierra posea una forma irregular, que se aparta significativamente de la esfericidad. Conocido como ‘patata de la gravedad de Postdam’, el geoide ha alcanzado notoriedad mundial. Sin embargo, esta forma de patata se encuentra sometida, igualmente, a cambios temporales.

Durante la última Edad de Hielo, una capa de hielo de kilómetros de espesor cubría América del Norte y Escandinavia; desde que este hielo se derritió, la corteza, ahora liberada de su carga, sigue en aumento hasta nuestros días, lo que ha causado que el flujo de materiales en el interior de la Tierra, en el manto, tenga que reponerse. Con GRACE, pudo detectarse, por primera vez, este ajuste isostático glacial, como un cambio en la altura del geoide: así, la Edad de Hielo sigue teniendo efecto en el planeta, lo cual es especialmente evidente en América del Norte y Escandinavia.

Los técnicos alemanes destacaron que la medición de los efectos del cambio climático en Groenlandia ha sido posible gracias a la Misión Grace llevada a cabo por los satélites gemelos Tom y Jerry, que desde hace diez años orbitan nuestro planeta.

Estos satélites de la Misión Grace (Gravity Recovery and Climate Experiment) ofrecen datos de «alta precisión» que han revelado, entre otras cosas, una imagen hasta ahora no alcanzada de la gravedad de la Tierra sobre la base de la ley de Newton.

Frank Fletchner, científico del GFZ, explicó que «en el momento en el que se altera la masa de hielo en Groenlandia, cambia también la atracción de la Tierra en ese lugar».

Los satélites Tom y Jerry han dado hasta ahora más de 55.000 vueltas a nuestro planeta a una altura que oscila entre los 450 y 500 kilómetros, recabando datos de manera permanente.

La Misión Grace es un proyecto de la agencia espacial estadounidense NASA y del Centro Alemán de Navegación Aérea y Espacial, para el que el GFZ realiza la planificación y valoración de los datos recabados.

El proyecto tiene como fin prioritario medir la gravedad de la Tierra y sus alteraciones temporales con una gran precisión y una regularidad mensual.

«Muchos de los procesos de los acontecimientos climáticos de nuestro planeta se ven acompañados por movimientos espacialmente amplios de las aguas que se pueden verificar en el campo gravitatorio», señaló Fletchner.

Finalmente comentó que Tom y Jerry han duplicado el tiempo previsto para su misión y que en las navidades de 2016 se sumarán al proyecto dos satélites nuevos para investigar el cambio climático.

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