La biodiversidad marina muere cinco veces más rápido que la terrestre

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Las praderas submarinas sufren una tasa de pérdida cinco veces superior a la de los bosques tropicales y, a pesar de ello, el área marina protegida es inferior a 0.1 por ciento de su extensión, frente a 10 por ciento de protección de la superficie terrestre.

Dicen los biólogos marinos que conocemos mucho menos de los secretos que oculta el fondo del mar que de la Luna, o algunas planetas más lejanos. Pero la situación en los fondos abisales no está exenta de preocupación. Según el estudio La exploración de la biodiversidad marina, elaborado por la Fundación BBVA, “se necesitarían de 250 a mil años para finalizar el inventario de las especies marinas, con el riesgo de que para entonces muchas de ellas se habrán perdido definitivamente”.

La principal conclusión es que la exploración de los ecosistemas marinos todavía se halla en sus comienzos, debido fundamentalmente a las limitaciones tecnológicas asociadas a la exploración oceanográfica. Por esta razón, los océanos aún siguen deparando sorpresas en sus hábitats más remotos y extremos, en los que se están llevando a cabo constantes hallazgos.

Los océanos, con una extensión de 361 millones de kilómetros cuadrados y una profundidad media de 3,730 metros, cubren 71 por ciento de la superficie del planeta. Asimismo, los primeros fósiles conocidos, datados en 3,500 millones de años, corresponden a organismos marinos; y las primeras especies animales también aparecen en el mar hace 640 millones de años (las primeras especies animales terrestres aparecieron hace 400 millones de años).

Según los últimos datos disponibles, cada año se describen 1,635 nuevas especies marinas y, en la actualidad, existen del orden de 230 mil a 250 mil especies de organismos marinos descritos; estas cifras indican que la biodiversidad marina representa 15 por ciento de la biodiversidad global descrita (aproximadamente, 1.6 millones de especies).

Océanos desprotegidos

El estudio ofrece también comparaciones entre el sistema terrestre y el marino: El retraso en la investigación sobre la biodiversidad marina es enorme en comparación con la biodiversidad terrestre (el volumen de estudios científicos terrestres es 10 veces superior al de estudios marinos). Un retraso que se hace también patente en el ámbito de la conservación, pues los arrecifes de coral y las praderas submarinas sufren una tasa de pérdida cinco veces superior a la de los bosques tropicales y, a pesar de ello, el área marina protegida es inferior a 0.1 por ciento de su extensión, frente a 10 por ciento de protección de la superficie terrestre.

Por otra parte, el número de especies marinas cultivadas tras sólo 30 años de acuicultura intensiva supera con creces a las especies animales terrestres sujetas a explotación después de casi 10 mil años de actividad ganadera.

100 mil montañas submarinas

Las profundidades marinas son el mayor ecosistema de la Tierra, pues casi 50 por ciento de la superficie de nuestro planeta se encuentra por debajo de los tres mil metros de profundidad. Además, albergan una de las mayores reservas de biodiversidad.

Actualmente, con la ayuda de nuevos estudios basados en medios tecnológicos como los vehículos de control remoto o las cámaras incorporadas a remolcadores de grandes profundidades, los científicos están ampliando el conocimiento sobre estos ecosistemas con el objetivo de adoptar medidas para favorecer su adecuada gestión y conservación.

Fuente: El Mundo.es

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