Las luces urbanas afectan los ecosistemas

La presencia de luces en las calles altera sustancialmente el ecosistema para los invertebrados, según revela un nuevo estudio.

Científicos británicos atraparon cerca de 1.200 insectos que viven a nivel del suelo en torno a luces urbanas en la localidad de Helston, en Cornualles, en el oeste de Inglaterra.
Los investigadores encontraron que las especies depredadoras son más comunes en torno a las luces, aún durante el día, y ello indica que la iluminación artificial impacta en la ecología local más de lo que se pensaba.

En años recientes se ha venido investigando el impacto de luces urbanas en poblaciones transitorias de insectos voladores.
Pero se sabe muy poco sobre el efecto de la iluminación artificial en la vasta comunidad de invertebrados que viven a nivel del suelo.

Davies y sus colegas colocaron 28 trampas durante tres noches en Helston, algunas bajo las luces y otras en puntos intermedios.

El número de animales en general era mucho mayor cerca de las luces.

Pero al analizar la variedad de especies, los investigadores encontraron una presencia mucho mayor de insectos carroñeros como algunos escarabajos y depredadores como ciertas arañas.

La mayor proporción se mantenía incluso durante el día, cuando las luces estaban apagadas.

Crisis

“El estudio indicaría que los efectos nocturnos en el comportamiento de los animales se traduce en preferencias de hábitat también en condiciones diurnas”, señaló Davies.

El investigador recalcó que su trabajo es limitado a una localidad y deben realizarse estudios más amplios sobre el impacto de las luces urbanas en los insectos.

“Los invertebrados, al menos en el Reino Unido, están enfrentando una verdadera crisis”, dijo Davies.

“Y estos animales son cruciales porque proveen servicios vitales al ecosistema, como la polinización y la descomposición de materia orgánica”.

Para el investigador británico, “el impacto de las luces urbanas en las comunidades de invertebrados podría ser muy, muy importante y problemática. Simplemente no sabemos lo suficiente por el momento y debemos investigar más”. El estudio fue publicado en la revista Biology Letters y reseñado por BBC Ciencia.

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