Mexico: Parque vehicular y medio ambiente

Por: Jorge Emilio González M.

Gran parte de las emisiones de bióxido de carbono responsables del cambio climático, son arrojadas por los motores de combustión interna de los automóviles. Para tratar de disminuir el impacto ambiental de las emisiones de los automóviles se han establecido límites de emisiones para poder circular y otro tipo de controles. Sin embargo, en el mediano y largo plazos las únicas soluciones vendrán de tecnológicas accesibles económicamente para renovar el parque vehicular.

Las armadoras automotrices año con año ofrecen al mercado automóviles de combustión interna con una mayor eficiencia energética (menos contaminantes), en comparación con los autos que se vendían hace 10 o 15 años atrás. Además se encuentran en desarrollo tecnologías para crear transportes más eficientes y menos contaminantes, con base en celdas de hidrógeno, aire comprimido y baterías solares, entre otros. No obstante, estas opciones aún no se materializan en modelos comerciales, con excepción de vehículos híbridos y eléctricos.

Un auto híbrido es el que funciona con dos o más fuentes de energía combinadas como electricidad diesel o gas. En los motores de combustión 6 de cada 10 litros se pierden en forma de calor, ruido y vibraciones. Como contraparte, los modelos híbridos comerciales utilizan 35% menos combustible y sus emisiones contaminantes son hasta 83 por ciento menores en bióxido de carbono.

Desafortunadamente el esquema de impuestos en nuestro país ha impedido una adecuada renovación del parque vehicular, porque concentra la recaudación en los vehículos nuevos provocando que los autos con 10 años de antigüedad paguen 0.3% del valor de adquisición, en contra del 3% que pagan los nuevos. Por consiguiente, los vehículos más antiguos pagan menos cuando contaminan más.

Nuestro gobierno ha anunciado el compromiso voluntario para que México reduzca sus emisiones. Para ello resulta indispensable revisar el esquema de impuestos para la adquisición y tenencia de automóviles en nuestro país, como es el impuesto sobre automóviles nuevos, el impuesto al valor agregado, el impuesto general de importación y el derecho de trámite aduanero para el caso de los vehículos, así como el impuesto sobre la tenencia de automóviles, todo ello con el objetivo de que los vehículos nuevos con menores emisiones cuenten con beneficios fiscales y que los vehículos antiguos con mayores emisiones continúen pagando impuestos, si bien no excesivos, pero sí equivalentes al daño atmosférico que producen. De esa forma se apoyará también a este sector para enfrentar la crisis económica mundial. Un avance en este sentido lo ha dado el Congreso de la Unión con la excención del impuesto de la tenencia a los vehículos híbridos y eléctricos.

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