Mooncup: alternativa ecológica a los tampones para mujeres

the-mooncup-size-b.jpg

Los tampones y las compresas se mueven, se deslizan, no importa lo qué los anuncios digan. La tira adhesiva en la superficie inferior de las compresas sanitarias es o demasiado pegajosa o demasiado poco pegajosa, y estás constantemente notando que la estás usando. Se sabe que los tampones han causado síndrome de choque tóxico, (toxic shock syndrome) una infección rara y de vez en cuando mortal del Staphylococcus aureus. Hay 40 casos al año en el Reino Unido, dos de cada tres resultan fatales, y la mitad de esas infecciones se asocian al uso del tampón, lo que da motivos para que nos paremos a pensar por un rato.

Además, a menos que uses tampones orgánicos, deberías saber que estás introduciendo dentro de tu cuerpo rayón desodorante blanqueado con cloro (precisamente Tampax anuncia uno de sus productos basándose en el contenido desodorizador). Mientras los tampones absorben la humedad, desecan los mecanismos autolimpiadores naturales de tu vagina, dejándola propensa a aftas y vaginosis, infecciones bacterianas realmente olorosas. La vaginosis se trata con antibióticos (que pueden también dar lugar a afta) y si no se trata puede conducir a infecciones durante y después del parto.

Además hay el malestar. En los primeros días de un período puedes llegar a cambiarte los tampones cada par de horas, y durante los últimos días, en cada introducción y retirada del tampón parece que te estés frotando con papel de lija.

Y hay las consecuencias sobre el medio ambiente. Una mujer utiliza de media casi 17.000 compresas y tampones durante su media vida. Se estima que ocho mil millones de éstos terminan en el sistema de aguas residuales de Gran Bretaña, causando el 70% de las obstrucciones en el sistema. Y una vez pescados si no se incineran, se convierten en parte de algún terraplén. O acaban en alguna de nuestras playas. Bonito.

Una alternativa saludable y verde: el Mooncup. Además de recolectar tres veces más, la copa menstrual es sostenible con el medio ambiente. Al ser de silicona hipoalergénica es más segura porque no contiene productos dañinos para nuestro cuerpo. Además, evita pérdidas y olores desagradables. Y está disponible en dos tallas según nuestra edad.

Las tazas menstruales, hechas de látex, han existido desde mediados de los años 30, pero este modelo, hecho de la misma silicona médica no alergénica usada, entre otras cosas, para las válvulas de los transplantes de corazón, apareció en el mercado hace cuatro años. No es muy diferente a un diafragma. Con cerca de 5 cm de largo, forma un ligero sellado con las paredes vaginales y puede absorber hasta 30 ml. de líquido cada vez, cerca de un tercio del total del flujo menstrual medio mensual y tres veces la cantidad que un tapón puede absorber.

Y es reutilizable. Un Mooncup dura años, como una válvula del corazón. Con las manos limpias, lo vacías, lo enjuagas (o limpíalo si no dispones de agua a mano) y lo reinsertas tan a menudo como haces con un tampón. Y hiérvelo de vez en cuando, igual que esterilizas los biberones para un bebé. Eso es todo. Sí, lo sé. La reacción inicial de la mayoría de la gente es «Puagh!», pero piensa en ello. Un cuerpo es solamente un cuerpo y aunque nos hemos vuelto muy aprensivos respecto a la menstruación, ayudados por el “usted-necesita-un-aplicador” promocionado por la escuela de marketing del tampón, la menstruación no va a desaparecer. Se requiere de cierta habilidad para doblar cuidadosamente en cuatro algo tan flexible y elástico como el Mooncup e introducírselo sin que salga rebotado por el cuarto. Pero en mi caso tardé sólo 3 intentos, y si recuerdas el horror de los tampones durante los primeros períodos, tres no es nada.

Mooncup es una alternativa para no contaminar el organismo con sustancias que pueden causar problemas de alergia y hormonales, porque no contiene geles absorbentes o desodorantes ni blanqueadores, por lo que no interfiere con el delicado entorno vaginal. Mooncup no absorbe las defensas naturales de la piel, ni deja fibras en la pared vaginal.

Mooncup se limpia tras finalizar un ciclo mediante líquidos esterilizadores, ebullición, o simplemente con un detergente lavavajillas.

Como cualquier novedad, su uso requiere una mínima práctica hasta encontrar el ángulo y posición adecuados. Tras ello, su uso es muy simple. Basta con vaciarla, enjuagarla y secarla, y ya está lista para su uso. Se puede llevar durante la noche y a la hora de practicar deportes (incluso natación).

menstruelle-moon-cup

En un principio la idea de utilizar Mooncup puede no resultar atractiva. Parece engorroso, incómodo o poco higiénico. Todo es acostumbrase, lo mismo pasaba al principio con los tampones, incluso con las compresas para nuestras madres. Pero siempre resulta un reto experimentar con nuevas ideas, en especial si sus ventajas son tan importantes que es imposible ignorarlas. Sin duda, la mejor forma de convencerte es probándolo tu misma. La copa menstrual es una alternativa a las compresas y tampones desechables, que además de ser segura y rentable, es respetuosa con el medio ambiente. Una alternativa para cambiar de hábitos y convertir la feminidad en algo que no contribuya a dañar el medio ambiente.

Si utilizas sólo una caja de 24 tampones de Tampax compak al mes que cuesta unos 5 euros o una de O.B. de 32 unidades que cuesta cerca de 5,36 euros, al año gastas más de 60 euros en tampones; comparados con los 30 euros del Mooncup que además puede usarse varios años – y que no generan contaminación ambiental-, el ahorro es más que notable. Desearía que alguien me hubiera hablado de Mooncup hace años.

1 comentario en “Mooncup: alternativa ecológica a los tampones para mujeres”

  1. Pingback: Trucos y consejos para una vida más ecológica y responsable | Noticias de ecologia y medio ambiente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba