Muere el escritor argentino Ernesto Sábato a los 99 años

Ernesto Sábato, el laureado escritor quien según sus propias palabras «descendió a los infiernos» para investigar los crímenes cometidos por la última dictadura en Argentina, falleció el sábado a causa de una bronquitis. Tenía 99 años.

El autor de «El túnel» murió en su residencia del barrio de Santos Lugares, donde vivía desde 1945. Dejó a un lado la literatura para dedicarse a elaborar un completo informe de las atrocidades cometidas por los militares en el régimen de 1976 a 1983, que se tituló «Nunca Más» y sirvió de prueba para juzgar a los jerarcas tras el retorno de la democracia en 1983.

Sábato, quien en un principio apoyó el golpe de estado de 1976 y se desencantó años después ante las atrocidades cometidas por los militares durante la llamada «guerra sucia», fue designado por el presidente democráticamente elegido Raúl Alfonsín al frente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), creada en diciembre de 1983.

El informe elaborado por Sábato y otros nueve integrantes sirvió de base para juzgar a los miembros de las juntas militares en 1985. Durante ese período murieron o desaparecieron entre 12.000 y 30.000 personas, según las cifras oficiales y de organismos de derechos humanos.

Sábato, quien fue el último superviviente de los escritores con mayúscula de la literatura argentina, estaba ya prácticamente ciego, lo que lo mantenía retirado en su residencia bonaerense de Santos Lugares.

Debido a su ceguera, el autor se había visto obligado en los últimos años a abandonar la lectura y la escritura, y a llenar su tiempo con la pintura y otras aficiones que practicaba en su vivienda.
Nacido en la localidad bonaerense de Rojas el 24 de junio de 1911, abandonó su carrera científica en los años 40 para volcarse en la literatura con la publicación de la recopilación de ensayos «Uno y el Universo».

El reconocimiento internacional le llegó en 1961 con «Sobre héroes y tumbas» y la consagración en 1974 con «Abaddón el exterminador», que completan la trilogía iniciada con «El túnel» (1948), adaptada al cine en 2006.

Galardonado con el Premio Cervantes en 1984 y propuesto como candidato al Nobel de Literatura de 2007, Ernesto Sábato no sólo fue reconocido por su oficio de escritor, sino que además presidió en 1984 la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep).

Ernesto Sabato era un amante de la naturaleza, el medio ambiente y la ecologia. En 2002 presenta su fundación. Bien podría llamarse el gran fogón de la solidaridad, que reunirá, más allá de sus brasas, el ánimo de ayuda de pensadores, científicos, profesores, artistas y por sobre todo de voluntarios. Será en una unión que desde el inicio aparece con aspiraciones fundamentales para las necesidades del país, no sólo por los planes que incluye, sino por la gente que se alineó en lo que se llamará Fundación Ernesto Sabato, con él mismo al frente del proyecto.

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