Murcielagos: preciosos mamiferos malentendidos

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Durante siglos y bajo la influencia de la literatura de terror, los mitos y leyendas populares, los murciélagos han sido considerados como seres malignos o repugnantes asociados con calamidades. Pero a la luz de la ciencia, resulta que el temor ante estos mamíferos alados de hábitos nocturnos es completamente infundado.

Primero, porque de las más de mil especies de estos animales que se han descrito en el mundo, sólo tres son “vampiros” o hematófagos; y de ellas, sólo una se alimenta con la sangre de mamíferos. Las demás tienen una dieta muy variada que incluye frutas, polen, néctar, peces, anfibios, alacranes o, sobre todo, insectos.

Y al valor natural que poseen estos seres se suman los numerosos y variados servicios ecológicos que proporcionan a la sociedad humana y al planeta: desde la dispersión de semillas o la polinización de plantas hasta la eliminación de insectos que constituyen plagas para cultivos de importancia social o económica como maíz, frijol, algodón o chile.

Si nos gusta el zapote negro, la guayaba o refugiarnos bajo la sombra de un amate, todo esto se lo debemos a los murciélagos, porque durante millones de años ellos han estado dispersando las semillas de estos árboles y frutos que actualmente forman parte de nuestros ecosistemas.

Para contribuir a la difusión de los beneficios que prestan estos mamíferos, varias organizaciones locales y mundiales en pro de la educación ecológica, entre ellas el Programa Ambiental de las Naciones Unidas, les dedicaron el año 2011-2012, periodo en el que se organizarán conferencias, exposiciones fotográficas y otros eventos alusivos.

Servicios ambientales

La relevancia ecológica que tienen los murciélagos a través de los llamados servicios ambientales es poco conocida entre el público. Además de ser polinizadores y dispersores de semillas, estos animales contribuyen en forma directa al control de muchas plagas agrícolas, pues el 75% de ellos se alimenta de insectos.

Para ilustrarlo, vemos el caso de una sola especie: el guanero (Tadarida Brasiliensis), cuya dieta está compuesta en un 70% por la palomilla del maíz, plaga que afecta no sólo a este cultivo básico, sino también al frijol, el algodón, el chile y muchos otros.

El guanero se agrupa en colonias de millones de individuos. Cada millón de estos murciélagos destruye unas 10 toneladas de insectos cada noche. ¿Qué sucedería si de pronto los perdiésemos? Los insectos crecerían sin ningún control y las cosechas se perderían inmediatamente.

Pero hay otras plantas de gran importancia ecológica o económica que dependen de los murciélagos para llevar a cabo su polinización, como cactos columnares, magueyes y agaves.

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