No te pierdas esta noche el primer eclipse del 2020

Aunque los eclipses lunares son mucho más frecuentes que los solares, también son un bello espectáculo astronómico que contemplar. Suceden cuando la Luna se sitúa alineada con el Sol y la Tierra, de forma que nuestro planeta proyecta su sombra sobre ella y la oscurece.

En función de cómo nuestro satélite cruza la sombra de nuestro planeta se produce un tipo de eclipse u otro. De hecho, la sombra que nuestro planeta proyecta está formada por la umbra y la penumbra. La umbra es la zona en la que la luz del Sol queda totalmente bloqueada por la Tierra. En la penumbra, en cambio, solo una parte de la luz solar queda tapada.

Así pues, cuando la Luna queda tapada por completo en la umbra de la Tierra, algo que suele ocurrir de media una vez cada dos años, se produce un eclipse total. Si solo una parte del satélite entra en la umbra, se da un eclipse parcial y la Luna aparece con un mordisco oscurecido.

En cambio, cuando cruza la penumbra terrestre, se produce un eclipse penumbral de Luna. Quizás sea el menos espectacular de los tres: de forma sutil al ojo humano, la Luna pierde el color blanco lechoso que la caracteriza y se oscurece durante las más de cuatro horas que suele durar este fenómeno. Cuando el eclipse alcanza su punto álgido, el 90% de la Luna está oscurecida parcialmente por la Tierra.

Este tipo de eclipses son los más frecuentes y para apreciarlos mejor, se recomienda usar binoculares o telescopio, o tomar imágenes durante el evento y después para poder comparar el cambio de brillo en la cara de la Luna. 

El primer eclipse del año se producirá la noche de este viernes 10 de enero. El universo regalandonos eventos celestiales maravillosos para regocijar nuestro espiritu.

Se trata de un eclipse lunar penumbral, lo que significa que la Tierra solo proyecta sobre el satélite una sombra difusa. Esto quiere decir que el oscurecimiento es mucho más sutil que el que ocurre durante un eclipse parcial o total, cuando una parte o todo el satélite natural quedan ocultos. Por eso, no es muy fácil darse cuenta de que está ocurriendo a simple vista. En fin, que tampoco es para tirar cohetes.

Si a pesar de todo tiene intenciones de echar un vistazo a nuestro satélite un poco más apagado, debe saber que el eclipse se iniciará a las 18.07 y terminará a las 22.09 (hora peninsular española), siendo visible en sus últimas fases en el extremo occidental de Oceanía, Asia, Europa, África y el extremo más oriental de América.

Los eclipses penumbrales ocurren porque la Tierra solo proyecta sobre la Luna la zona de penumbra, una región de sombra débil que marca una frontera difusa entre la luz y la total oscuridad. Pero en ningún momento el satélite quedará bajo la zona de umbra, donde la oscuridad es total. En consecuencia, solo se podrá apreciar un leve oscurecimiento de la Luna que no contrastará mucho con el brillo habitual.

«Apenas perceptible»

El OAN recuerda que los eclipses de este tipo «apenas son perceptibles», por lo que es recomendable utilizar un telescopio de aficionado para su observación.

Si se anima a repetir, este año habrá otros tres eclipses penumbrales de Luna además del de este viernes (el más notable de los cuatro): el 5 de junio, el 4 de julio y el 30 de noviembre. También se producirá un eclipse solar anular el 21 de junio que será visible desde partes de África, Arabia, Pakistán, el norte de India, el sur de China, Taiwán, el Mar de Filipinas y el Océano Pacífico. El 14 de diciembre también habrá un eclipse solar, pero este será total: la Luna cubrirá completamente el Sol. Aunque solo algunas partes del sur de Chile y Argentina podrán ver el espectáculo completo, grandes porciones del sur de Suramérica, incluidas partes de Brasil verán un eclipse parcial.

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