Panamá: Cultura ciudadana y responsabilidad ambiental

Parte del éxito de la conservación ambiental y mantenimiento de lo público implica un sentido de pertenencia del ciudadano o habitante de un país. Va más allá de una conciencia ecológica, es querer el entorno y sentirse parte de él. El problema surge cuando no existe tal sentimiento y la sociedad comienza a desenvolverse de manera caótica, anárquica donde las personas se tornan individualistas y no ven más allá de lo que les preocupa o interesa.

Es importante continuar con los estudios e investigaciones con seriedad de cómo nosotros los panameños sentimos nuestro país, nuestras ciudades, nuestras instituciones. Hemos escuchado e incluso discutido acerca de esto, de cómo resaltamos nuestra apatía y falta de conexión con el país, se han escrito libros de la actitud e idiosincrasia del panameño, pero hasta ahora no se han elaborado propuestas para trabajar sobre las debilidades.

Un factor importante en el establecimiento de la tan necesaria política ambiental es lograr que el panameño realmente valore su entorno, la infraestructura pública para que mejore su disposición de conservar y cuidar lo que le rodea. Que empiece a entender y a sensibilizarse por los problemas ambientales y que deben ser partícipes de su solución, sin dejar a un lado sus propias responsabilidades. Iniciativas de cultura ciudadana son necesarias pero deben ser trabajadas sobre teorías antropológicas y sociológicas que ataquen los problemas de base.

Los dirigentes políticos, comunitarios, y gerentes en general tienen una gran responsabilidad sobre la sociedad y deben comprender las causas y consecuencias de nuestro accionar como sociedad y así establecer estrategias que a mediano y a largo plazo puedan cambiar el paradigma que afecta al ambiente en Panamá, y la sociedad en general debe abrirse a nuevos planteamientos y no tenerle miedo al cambio.

A pesar de que es un tema considerado parte de nuestra cultura e incluso genética, remontándose sus orígenes en la época de la conquista, es posible establecer estrategias comunicacionales, educativas y sociales para lograr lo planteado, y es fundamental que el Estado invierta recursos y establezca un plan de trabajo en este sentido aunque no tenga un efecto inmediato, porque si no las consecuencias pueden ser irreversibles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba