#Panamá: La huella local del calentamiento global

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El clima cambia lentamente, pero Panamá ya tiene espejos científicos para ASOMARSE AL FUTURO. La temperatura subirá, el agua escaseará más donde ahora hay sequía y abundará donde hoy se sufre por inundación.

El cambio climático está ocurriendo. Podríamos engañarnos con que falta demasiado para que los cambios sean visibles. Sin embargo, la mutación en el carácter de la atmósfera ocurre ahora. Ya.

La costa Caribe, por ejemplo, pierde arena a marchas forzadas. En extremos del país, hay comunidades flotantes cuando sobra el agua, y sedientas cuando falta. Las especies naturales saben adaptarse y migran cuando el calor aumenta, pero cuando plantas y bestias están encerradas en una reserva y no existen los corredores biológicos, no hay para donde migrar. Los científicos afirman que el turismo, la generación elétrica y la prevención de enfermedades se deberían estar planeando en función del clima.

¿Cuánto le lloverá a nuestros hijos? ¿Cuánto calor sentiremos como abuelos? ¿Cuán adentro, tierra adentro, reventarán las olas del futuro?.

El calentamiento global también es un fenómeno local. Conocemos las zonas más vulnerables del país ante el cambio climático. Contra las mutaciones en la temperatura y en la lluvia no podremos actuar. No obstante, sí se puede dejar de contaminar ríos, la producción agropecuaria puede optimizar el uso de agua y las comunidades pueden proteger mejor los bosques para que las amenazas nos sean más leves.

El cambio viene; nuestra adaptación está por verse.  Aquí no podemos engañar a nadie”, dice un guardaparques entrevistado. El sendero bajo sus botas está carcomido por el mar, y sobre su cabeza hay un cocotero y un sangrillo medio desmayados porque sus raíces quedaron sin tierra. “Hace dos años, esta parte estaba en perfecto estado. El avance del agua ha sido muy agresivo”.

Frente a sí, los guardaparques tienen una multitud de troncos tirados, muchos de ellos aún verdes. Tras de sí tienen la vanguardia de la selva, los árboles y cocoteros más visibles que también flotarán en el mar más temprano que tarde.

El aumento de los niveles del mar es uno de los efectos alarmantes del cambio climático en las zonas costeras. En el país ya han sido reportados casos de sitios en donde este crecimiento de las aguas compromete a poblaciones y ecosistemas. No obstante,  el aumento en los niveles del mar en la costa Atlantica es igual que la del Pacífico.

Responsabilidad. El cambio climático es un fenómeno hijo de la actividad humana a gran escala: la excesiva emisión de gases de efecto invernadero ha provocado el calentamiento global. No obstante, a la mutación en el clima vienen a sumarse otras presiones más directas y de las que, como país, tenemos más control.

A pesar de que existen fenómenos globales como el aumento del nivel del mar –así como el calentamiento y la acidificación de los océanos–,  muchas de las afectaciones perniciosas que sufren las costas hoy son problemas generados en tierra.

Un arrecife de coral saludable, por ejemplo, es una barrera natural contra los fenómenos climáticos extremos, además de que mantiene el equilibrio ecológico de la naturaleza circundante. No obstante, la contaminación de los ríos –que desembocan en el mar– y la sedimentación son dos afectaciones humanas que actualmente están dañando a los corales junto los fenómenos de cambio climático.

El blanqueamiento de coral es un problema evidente  Bocas, podríamos estar menos alarmados ante los efectos del clima si en el país contáramos con ecosistemas menos castigados.

Lo que se puede hacer es cuidar la integridad ecológica de los ecosistemas; pero si no bajamos esto rápido (las afectaciones ecológicas) el sistema se nos puede colapsar. Es necesario que las políticas públicas no solo gestionen la mitigación del cambio climático –que es en lo que el país ha trabajado más–, sino también en generar planes de adaptación ante los cambios venideros.

Entre la sed y el ahogo.  Sequía e inundación son los dos extremos del clima violento en el país. El clima de las próximas décadas convertiría lo eventual en una norma, pues las condiciones climáticas que trae el fenómeno de El Niño serían el clima regular para la región. En Panamá, El Niño genera sequía en la faja costera del Pacífico y más lluvias en el Caribe.

Acción inmediata. Hay cambios que pensábamos que iban a ser lentos, pero se van acelerando. De cinco años para acá, usted nota la diferencia. Hay timidos compromisos del sector privado con iniciativas en pequeña escala con vistas a la adaptación para el futuro. No obstante, los grandes pendientes en el tema incluyen una inversión estatal fuerte para afrontar las necesidades de mitigación y adaptación, y la inclusión del tema de cambio climático en el Plan Nacional de Desarrollo.

Signos de la biología. La rana dorada y el sapo arlequín no dan noticias, y sus ausencias han sido dos de los efectos más publicitados del cambio climático en el país. Los científicos han indicado que la aparición de un hongo que afecta la piel de los anfibios habría podido ser el factor causante de la desaparición. pero el cambio climático contribuyó, junto a otros factores, a la aparición del hongo.

Conclusión. Debemos incluir en el plan de desarrollo nacional además de todas las medidas economicas, medidas de mitigación y adaptacion al cambio climatico, no ha pais que escape a esta realidad y el nuestro no es la excepción.

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