Panamá: Nueva evidencia sobre explotación de tortugas en Islas Caimán

Cerca de 9.000 tortugas son criadas en estanques contaminados, hacinadas, mutiladas, con enfermedades y malformaciones para luego consumir su carne y, las que corren con mejor suerte, ser liberadas al mar

La gran mayoría son Tortugas Verdes, especie en peligro de extinción propia del resto de paises del Caribe y de las costas caribe de Centroamérica y México

Tortugas marinas mutiladas, estresadas, enfermas y hacinadas en agua contaminada son parte de las evidencias de crueldad que reveló la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA por sus siglas en inglés) en la Granja de Tortugas de Islas Caimán (GTC) en octubre del año pasado. Ahora, dos nuevos reportes confirman parte de estas denuncias, mientras dejan dudas en otros detalles también.

Además de confirmar que el sufrimiento de estos animales silvestres es un grave problema de la Granja, el reporte de su propio experto en tortugas, el Profesor Brendan Godley, revela que la GTC conocía de las problemáticas de crueldad contra las tortugas desde julio del 2012, habiéndolas negado públicamente desde la primera denuncia de la WSPA.

Otra investigación interna que llevó a cabo la Granja a finales del año pasado, detalló entre sus principales preocupaciones la presencia de “heridas severas” en una “proporción notable de los animales”, incluyendo “ulceraciones profundas”, “lesiones en la piel” y “elevados niveles de mortalidad en las tortugas jóvenes”. El panel de expertos responsable de esta evaluación expresó consternación porque “recomendaciones similares se han hecho en el pasado, pero no se han puesto en práctica”.

La GTC es propiedad del Gobierno de Islas Caimán y constituye uno de sus principales atractivos turísticos. En ella se invita a los turistas a interactuar con las tortugas, generando un gran estrés en los animales y poniendo en peligro a los mismos turistas; ya que las muestras analizadas de los estanques revelaron presencia de bacterias como la Salmonella, E.Coli y Vibrio. A pesar de esto, los informes fueron omisos en cuanto al hacinamiento de las tortugas, la calidad del agua en que viven y el estrés que experimentan las tortugas al ser manipuladas por seres humanos.

“Los animales silvestres necesitan ser libres de expresar su comportamiento natural para tener bienestar. Las tortugas marinas son animales solitarios que están acostumbrados a nadar miles de kilómetros a lo largo del mar, a grandes profundidades y lejos de la gente, por lo que encontrarse en un estanque sucio, peleando por espacio con cientos de tortugas más y temerosos de que cada 5 minutos un ser humano les saque del agua, es sumamente estresante para ellos”, explicó el Dr. Roberto Vieto, Oficial Veterinario de Programas de la WSPA para México, Centroamérica y el Caribe. El médico veterinario de la WSPA también criticó que el informe no proporcionó muestras de análisis de laboratorio del agua que refutaran o validaran los resultados encontrados por la organización no gubernamental internacional el año pasado, así como otras omisiones por falta de datos científicos.

Problema de exportación a aguas panameñas.

Son cerca de 9.000 tortugas las que sufren estos actos de crueldad todos los días en la Granja, la mayoría de estas son tortugas verdes, propias de las costa caribeña de Panamá.

“Una de las excusas que utiliza la Granja para esta forma cruel de tratar a las tortugas es la conservación, pero no se dan cuenta de que están reproduciendo tortugas bajo extremo hacinamiento, causándoles problemas de reproducción, mutación y canibalismo. Algunas nacen hasta sin ojos”, expresó el Dr. Roberto Vieto, experto de la WSPA. “Al final liberan tortugas expuestas a bacterias y enfermedades que podrían generar más daño que beneficio, contagiando a las tortugas que llegan a las costas caribe del resto de países de esa subregión, además de las de Centroamérica y México”, agregó.

El grupo mundial más antiguo en la investigación y conservación de tortugas marinas, “Sea Turtle Conservancy”, manifestó: «nuestro conocimiento de larga data sobre las condiciones en la Granja de Tortugas Marinas de Islas Caimán, combinado con la reciente evidencia proporcionada por WSPA, plantea preocupaciones significativas e incertidumbre con respecto al bienestar de las tortugas y los esfuerzos de las granjas para conservar las poblaciones”. “Le recomendamos enfáticamente que trabaje con WSPA para resolver estas preocupaciones», concluyeron.

Colaboración de Sharon Pringle

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