Paraguay: cambio climático impacta en los sectores productivos

Por: Walberto Caballero

El calentamiento global, producido por los gases de efecto invernadero (principalmente el dióxido de carbono, CO2), produce varios impactos en los glaciares, así como la generación de fenómenos atípicos muy violentos. En nuestro país ese impacto también se va sintiendo y se presagia que irá en aumento.

Actualmente, las temperaturas máximas superiores a la media de los últimos años son una advertencia ante la necesidad de adoptar medidas que ayuden a mitigar ese impacto y a tomar acciones para la adaptación a esos cambios, conforme dijo el Lic. Benjamín Grassi, director de la carrera de Ciencias Atmosféricas de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

El meteorólogo explicó que conforme con los estudios de los expertos, presentados en una reunión regional, estos meses de diciembre, enero y febrero serán extremadamente calurosos, con temperaturas promedio de 40 ºC (grados centígrados), principalmente en el Chaco, y con pocas lluvias, que serán insuficientes y por debajo de lo normal.

Explicó que hubo también retrasos en la ocurrencia de lluvias, y que las mismas no llenan la expectativa de precipitaciones anteriores.

ESTRÉS DE CULTIVOS

El coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (UGR/MAG), Lic. Edgar Mayeregger, explicó que la situación atípica de exceso de calor está impactando negativamente en casi todos los cultivos.

Dijo que el actual panorama climático muestra síntomas de una reactivación del fenómeno de “La Niña”, que está produciendo alteraciones en la marcha de los procesos atmosféricos.

Agregó que las precipitaciones moderadas a escasas registradas están dando un oportuno respiro al fuerte estrés termo-hídrico que sufren los cultivos y pasturas.

El profesional teme una pérdida generalizada en la producción agrícola si se mantiene este ritmo de exceso de calor.

Explicó que en los departamentos de San Pedro, Concepción y Caaguazú, durante un recorrido técnico, se pudo constatar que el sésamo está “aguantando” el problema de la falta regular de lluvias, al igual que el algodón.

La soja también está sufriendo un estrés hídrico muy fuerte, dijo.

PASTURAS Y LAS AGUAS

La ganadería también queda afectada. Casi no hay pasturas por falta de lluvias.

Igualmente los tajamares se secan. Los arroyos presentan estrés, y corren con un caudal reducido por la evapotranspiración y la falta de recarga que producen las lluvias.

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