Red de Afectados por Represas Hidroeléctricas y en Defensa de los Ríos de Panamá

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Denunciar el irrespeto de los derechos humanos y del medio ambiente en proyectos de hidroeléctricas en Panamá es el foco del comunicado difundido, por la Red de Afectados por Represas Hidroeléctricas y en Defensa de los Ríos de Panamá.

Los más de 20 movimientos y asociaciones que componen la Red critican al presidente y a las empresas nacionales y transnacionales que actúan en el sector por ejecutar aún más proyectos hidroeléctricos. Destacan los fuertes impactos ambientales, lo que puede ser comprobado en las experiencias ya en curso.

«Son un engaño, no pueden ser consideradas como energía limpia, segura, barata y mucho menos como la alternativa para desarrollar comunidades empobrecidas por los años de exclusión social y desigualdad de nuestra república Canalera”, declaran.

Según el entender de la Red, el Gobierno Nacional promueve una política energética «equivocada”, con privatizaciones. El comunicado revela que, en la actualidad, 20 proyectos hidroeléctricos están siendo construidos en Panamá, y otros 60 están en proceso de análisis por la Autoridad de Servicios Públicos (ASEP).

«Sólo en Chiriquí se están construyendo 17 hidroeléctricas y en Bocas del Toro, el río Changuinola ya es un prisionero más de la transnacional americana AES, que demuestra que sus dólares son más importantes que el cumplimiento de derechos humanos, derechos de pueblos indígenas y la protección de Parque Internacional La Amistad (PILA), patrimonio de la humanidad”, destacan.

De acuerdo con la Red, todos esos emprendimientos no son necesarios para el país, pues «basta y sobra energía para las necesidades actuales y futuras de los panameños”. Señalan además que el gobierno no cumplió sus promesas en el sector hidroeléctrico, como bajar el costo de la tarifa de energía eléctrica, diversificar la matriz energética, basándola en fuentes renovables, y presentar un plan de economía de la energía.

«Sigue el lucro de empresas que nos venden la energía hidroeléctrica a precio del petróleo y exportan su producción al extranjero mientras que miles de comunidades no cuentan con servicio eléctrico, y los costos de la luz y la canasta básica de alimentos no paran de subir”, enfatizan.

Reforzando la necesidad de diálogo a nivel nacional, los movimientos proponen un cambio de la metodología de cálculo del flujo ecológico, que actualmente deja sólo el 10% de agua a los ríos y comunidades.

Además, exigen el respeto de las consultas previas, que deben realizarse con libertad e información, garantizándose los derechos de los afectados, respetando tierras indígenas y ríos considerados reservas.

En ese sentido, piden al gobierno que atienda las demandas de las comunidades indígenas Naso y Ngäbe, en resistencia contra los proyectos hidroeléctricos en los ríos Bonyic y Tabasará. Según ellos, el presidente había prometido declarar, por ley, a la Comarca Ngäbe libre de minería e hidroeléctricas, lo que todavía no fue cumplido.

Las represas Chan 75 y Bayano constituyen otro ejemplo de violaciones a los derechos indígenas y campesinos. Debido a ello, la Red denuncia a la transnacional AES, responsable de los proyectos y exige reparaciones y garantías.

Hay también irregularidades en los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) realizados para la implantación de los proyectos. Los movimientos denuncian que son sólo «copiados y pegados” de otros proyectos realizados por empresas de consultoría. Según ellos, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) también está involucrada en el esquema, pues, incluso con los EIA irregulares, aprueba concesiones de agua.

Por: Daniel Barrantes

2 comentarios en “Red de Afectados por Represas Hidroeléctricas y en Defensa de los Ríos de Panamá”

  1. No me queda claro la intención de la red. Son los mismos que se sentaron con el Canciller a principios de año? o son otros? El tema es que hay que mediar para garantizar el progreso del país.

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