The End of the Line (Salvemos el mar): imperdible documental sobre el devastator impacto que tiene la sobrepesca en los océanos y la vida marina

Imagina un mundo sin peces. Imagina tus comidas sin pescado. Imagina sus consecuencias globales. Este es el futuro que nos aguarda a menos que no nos detengamos, pensemos en ello y pasemos a la acción.

The End of the Line‘, la primera gran película documental que revela el impacto de la sobrepesca en nuestros océanos.

En la película vemos de primera mano los efectos de nuestra pasión mundial por el pescado, examinando la inminente extinción del atún rojo llevada por la creciente demanda occidental de sushi, el impacto de la enorme sobrepoblación de medusas en la vida marina y las profundas consecuencias de un mundo futuro sin pescado que comportará una certera hambruna masiva.
Filmada por todo el mundo, desde el Estrecho de Gibraltar hasta las costas de Senegal y Alaska pasando por el mercado de pescado de Tokio y destacando a los más eminentes científicos, pescadores indígenas y autoridades por el cumplimiento de la ley, ‘The End of the Line’ es una llamada de reacción al mundo.

Los científicos pronostican que de seguir pescando al ritmo actual, en 2048 seremos testigos del fin de la mayoría de alimentos procedentes del mar.

‘The End of The line’ narra como la demanda de bacalao frente a la costa de Terranova a principios de 1990 condujo a la merma de la población más abundante de bacalao en el mundo, como los buques de pesca altamente sofisticados no permiten rutas de escape a las poblaciones de peces y el mito del pescado de piscifactoría como solución.

La película deja caer plena responsabilidad en los consumidores quienes de manera inocente compran pescado en peligro de extinción, en los políticos que rechazan las advertencias y peticiones de los científicos, en los pescadores que infringen las cuotas y pescan ilegalmente y en la industria pesquera mundial que reacciona de manera lenta ante un desastre inminente.

‘The End of The Line’ señala que las soluciones son sencillas y posibles pero que la voluntad política y el activismo son vitales para solucionar este problema internacional.

Necesitamos controlar la pesca reduciendo el número de buques en todo el mundo, proteger grandes áreas del océano a través de una red de reservas marinas fuera de los límites de pesca y educar a los consumidores quienes pueden escoger comprar pescado procedente de pesquerías sostenibles certificadas.

Gracias a Marta Caballero @emecaballero

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