¿Usar o no usar una mascarilla? El dilema por resolver en tiempos de pandemia

La información sobre el covid-19 está por doquier y es, de lejos, el tema de conversación -y preocupación- del momento. Aun así, hay una pregunta que sigue sin aclararse del todo: ¿Debo o no usar un tapaboca o mascarilla protectora?

Parte del problema es que la respuesta dependerá de a quién se le pregunte. Mientras los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades no recomiendan su uso a personas sanas que distintas a los trabajadores de la salud; otros países como Corea del Sur y Japón las distribuyen ampliamente al público e incluso unos como la República Checa las han hecho obligatorias.

En días recientes algunos expertos estadounidenses han cuestionado la postura oficial de la principal agencia sanitaria, alegando que las máscaras proporcionan al menos algo de protección a individuos saludables o trabajadores esenciales, indica un artículo del New York Times.

¿A quién creerle?

La Organización Mundial de la Salud intentó esclarecer el asunto este lunes durante una rueda de prensa. ¿Quiénes deben usar algún tipo de máscara? Los oficiales del ente multilateral recomiendan su uso en tres escenarios:

  • Estar infectado con el covid-19: la máscara ayudaría a evitar que las gotículas del virus que salen al toser, estornudar o hasta hablar, contagien a los demás.
  • Cuidar a alguien enfermo con el covid-19: como la gente está en cuarentena, la transmisión dentro de personas del mismo hogar ha aumentado, explica Michael J. Ryan, Director del Programa de Emergencias de Salud de la OMS. Por eso, recomiendan que la persona que cuide al enfermo use estas máscaras para intentar protegerse.
  • Trabajadores de salud que “están expuestos al virus cada segundo de cada día”. Son los que más las necesitan.

¿Por qué no lo recomiendan a la población general? Porque no hay suficiente evidencia científica que lo avale e incluso hay indicios de que puede llegar a ser contraproducente ya que muchas personas no las usan correctamente y además estos tapabocas les dan una falsa sensación de seguridad, haciendo que descuiden otros aspectos de higiene como el correcto lavado de manos que son mucho más esenciales.

Además, en vista de la gran escasez de insumos médicos, la idea es que las máscaras vayan a quienes más y realmente los necesitan.

Dicho esto, algunos epidemiólogos ahora opinan que el uso generalizado de las mascarillas estaría justificado: si todo el mundo usara una, se reduciría la transmisión comunitaria, argumentan. Los enfermos o personas asintomáticas se verían en la obligación de ponérsela y se eliminaría así el estigma asociado a ellas que podría evitar que gente infectada decida ponérselas, explica el New York Times.

Ahora, ¿qué tipo de máscara se debe usar? Nuevamente, la respuesta depende del caso y, desafortunadamente, muchas personas no tendrán la opción de escoger debido a la escasez y tendrán que apañarse lo mejor que puedan con la que tienen.

Dicho esto, si tienes un respirador n95 lo correcto es que lo dones a personal médico.

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