
Por: Angel Recio
Los hoteles de lujo suelen tener grandes jardines, fuentes, piscina y algún que otro puente. Mucho espacio libre que sirve de decoración y da una mayor sensación de tranquilidad y bienestar al cliente, aportándole una falsa sensación de encontrarse en medio de la naturaleza. Sin embargo, ¿por qué no utilizar parte de esos jardines para crear huertos de los que sacar productos naturales y, además, que sea un atractivo más para los niños y los mayores? Eso han pensado en la cadena española Fuerte Hoteles.
La empresa ha creado huertos ecológicos en cuatro de sus establecimientos. Las plantaciones son muy pequeñas pero tienen actividad durante todo el año, pues se plantan pimientos, cebollas, coles, berenjenas u otros en función de la temporada, y esos productos son posteriormente utilizados en la cocina del hotel y servido a los clientes en el restaurante.
La calidad de esas hortalizas está así garantizada ya que, por una parte, ha sido plantada allí mismo y, por otro, se ha utilizado un abono ecológico que también se produce en los mismos hoteles. El proceso no es sencillo. Los jardineros cogen los restos de hojas o ramas que se generan en la poda de los jardines y los almacenan en unos centros llamados compostadoras. Esos restos permanecen en estado de descomposición unos tres o cuatro meses y así aparecen todo tipo de larvas, gusanos, caracoles, hongos e insectos que convierten todo en una tierra oscura y ecológica llamada compost.



















