Por: Andrea Perez
Nadie niega que la comida semicocinada es una maravilla si se trata de ahorrar tiempo a la hora de preparar los alimentos (y claro, si no consideramos su gran contenido calórico y poco nutritivo), pero ¿es necesario ponerle tantos empaques? Una simple sopa instantánea suele venir envuelta al menos con tres ‘capas’: unicel, celofán y cartón; quizá tengas la comida lista en sólo unos minutos, pero la basura que generas tardará muchísimo más que eso en desaparecer.
Busca siempre que los productos que lleves a tu casa tengan la menor cantidad posible de envolturas. Igualmente, si lo que requieres está disponible en envases de plástico, metal y vidrio, elige siempre el vidrio; como es un material estéril puedes lavar tus frascos y botellas y reutilizarlos para almacenar otras cosas, líquidas y sólidas, o bien entregarlo para reciclar. Al comprar la leche dale preferencia a la que viene en empaques ‘normales’, de cartón encerado, pues se degrada más rápido que el tetra pack.
Y ya que hablamos de bebidas envasadas, una buena medida para el ambiente es que reutilices más. Rellena tu botella de agua para darle una vida más larga, así crearás menos basura y ayudarás a reducir la cantidad de energía que se usa en su fabricación y transporte; o, consigue un termo, que además podrá servirte cuando tengas ganas de un café o té para llevar (pide que te sirvan la medida equivalente a lo que cabe en un vaso del establecimiento).
PUBLICIDAD
Comparte este artículo
Pingback: Bitacoras.com