
Por: Andrea Perez
Sencillos gestos cotidianos tales como no dejar los grifos abiertos cuando te lavas los dientes, poner a funcionar el lavavajillas sólo cuando esté completamente lleno, utilizar bombillas de bajo consumo o instalar unas ventanas de doble cristal, conseguirán que ahorres energía de un modo realmente eficaz y sencillo.
El modo de obtener la luz necesaria para iluminar las estancias de tu hogar es aprovechar todo lo posible la luz natural colocando cortinas y estores ligeros que permitan su entrada. Toma nota de otros consejos muy interesantes:
- Utiliza bombillas de bajo consumo, interruptores independientes y reguladores de intensidad de luz.
- Las bombillas halógenas son una buena opción, con ellas se podrá ahorrar hasta un 50% de energía.
- Los detectores de presencia resultan muy útiles para los olvidadizos ya que hacen que las luces se enciendan y se apaguen de forma automática.
Una de las pérdidas de energía más importantes se produce con una inadecuada utilización de los electrodomésticos, descubre cómo puedes evitarlo:
- Pon en funcionamiento el lavavajillas sólo cuando esté lleno, siendo preferible utilizar los programas cortos o de baja temperatura. El mismo consejo sirve para la lavadora.
- Ubica el frigorífico y el congelador en zonas frescas y bien ventiladas. Además, conviene limpiar de vez en cuando la parte trasera.
- Asegúrate de descongelar el frigorífico cada 3 meses, ya que un congelador con una capa de hielo de 4 mm puede llegar a doblar su consumo de electricidad. Este gesto conseguirá alargar la vida del electrodoméstico.
- Deja que los alimentos calientes se enfríen fuera antes de llevarlos a la nevera.
- Evita dejar abierta la puerta de la nevera de forma innecesaria y comprueba que está bien cerrada para evitar pérdidas de frío.
- El centrifugado requiere menos energía que la secadora. Procura secar la ropa al aire libre aprovechando la luz del sol en lugar de recurrir a la secadora.



















